Hace seis años, en febrero del 2018, Juana Rodríguez Abadie (24), una joven platense, se despertaba de una manera extraña. Tenía las piernas "muy hinchadas". Tras hacerse estudios, le diagnosticaron una falla renal. Se le provocó un edema, y tras una fasciotomía recibió una mala noticia: ingresaron virus hospitalarios en sus piernas. "A la derecha la pudieron salvar, pero no a la izquierda". Desde allí, un antes y un después en donde muchísimas personas en la ciudad la apoyaron, mediante redes sociales, y hasta el mismísimo plantel de Gimnasia. Ella, tripera, encontró contención en los colores de su corazón y tras más de un lustro regresó a las canchas.
Juanita perdió mucha sangre, tuvo siete transfusiones y estuvo 15 días en coma. Allí tomaron la decisión de amputarle la pierna izquierda, porque no había otra solución. "El virus podría haber seguido por todo el cuerpo, los doctores me salvaron la vida", exclamó, tiempo atrás. Y ayer, en la tarde noche de clásico, publicó un video de cómo vivió la jornada entre Gimnasia y Estudiantes en 60 y 118. "Me reí, lloré, grité, alenté, abracé y volví a llorar. Que hermoso llorar de felicidad y qué hermoso pertenecer a este club", escribió.
Le diagnosticaron radiólisis. "Tuve mucha mala suerte", comentaba tiempo atrás. Eso no le impidió ponerle fuerza y voluntad a su vida, siendo hoy influencer y siendo ejemplo para miles y miles de personas. “¿Fuerza Juanita, vamos, te esperamos en el Bosque', me decían desde el megáfono de la cancha hace exactamente 6 años mientras yo luchaba por vivir. Me imaginé este día más de 100 veces, pero fue ampliamente superada esta experiencia de volver al Bosque", manifestó, tras lo que fue el clásico y su vuelta a lo que es su segunda casa.
La historia de Juana, contada por ella misma