Darío Sand tiene 36 años, ajata en San Martín de Tucumán y no solo es el hermano de José Pepe Sand: está a poco de quedarse con un grand récord en el fútbol argentino. Hace 30 años, Alejandro Otamendi, de Tristán Suárez, pasó 1115 minutos sin recibir goles en un mismo torneo (Primera C, en un total de 12 partidos y 35 minutos). Hoy, el correntino está a solo 38 minutos de la gloria.
Era Carlos Barisio, exarquero de Gimnasia, River y Boca, quien tenía la marca de 1075 minutos consecutivos. El 26 de julio de 1981 y jugando para Ferro, estableció un récord de imbatibilidad (en el profesionalismo). Fueron 11 partidos y 65 minutos, y al año siguiente terminó siendo campeón sin perder un solo partido en todo el torneo bajo la conducción técnica de Carlos Timoteo Griguol.
Barisio se había quedado con la marca entre profesionales, ya que en el amateurismo estaba Marcos Croce (1077, para Racing entre 1920 y 1921). Pasaron 13 años para que otro arquero en un solo campeonato no reciba goles en tamaña cantidad de tiempo: Otamendi, en Tristán Suárez en la Primera C.
Hoy, el hermano del Pepe quedó a tan solo 38 minutos de la marca top y está jugando en la B Nacional. Si bien recibió tres en la Copa Argentina ante Almirante Brown, en un mismo torneo, es decir la Segunda División, el último fue en la caída ante Chacarita el 25 de marzo y desde ahí van 11 juegos.
Con día a confirmar, en Jujuy se verá su futuro por la fecha 20 del torneo y en un campeonato en donde apenas recibió 5 goles en 19 juegos.