Detrás de los focos y todas las felicitaciones por volver a dar una vuelta olímpica se gestó un nuevo escenario: renovación de autoridades y una nueva forma de pensar la conducción de la institución. En medio de todo el debate por las Sociedades Anónimas Deportivas, con la posible sociedad con el estadounidense Foster Gillett, la Brujita forjó un nuevo grupo de trabajo ya que entiende que había que dar un giro total a la estructura del club y que el modelo que se traía estaba agotado.
Cada entidad va a discutir si está bien o está mal tener cargos rentados en una dirigencia. Personalmente veo bien que esto suceda, ya que no alcanza con dedicarle tres o cuatro horas diarias a un club, con todas las dificultades que una institución puede tener en lo cotidiano. Ser dirigente es una elección, pero para hacer un trabajo serio se deben dedicar muchas horas, horas que se las quitas a un trabajo rentado, a la familia o diferentes obligaciones.
Esta introducción es larga, pero es necesaria para entender el momento que atraviesa Estudiantes actualmente. Entre las nuevas personas que aparecieron en el mundo albirrojo se destaca Facundo Tabares, el coordinador de Metodología y Estrategia de la institución, una persona que supo trabajar en Bahía Basket y en Newell’s, y fue acercado al León por parte de Pepe Sánchez, muy cercano a Verón.
Tabares es un hombre de mucha confianza del presidente, al punto tal que cuando el mandatario está en el exterior -hoy Verón está en el país hace aproximadamente un mes-, tiene libertad en la toma de decisiones, aunque lógicamente la Brujita tiene conocimiento de todo lo que sucede.
Una de las medidas más fuertes que tomó el metodólogo fue bajar a diferentes juveniles del plantel profesional para trabajar en el aspecto mental de los chicos. El joven que vuelva al primer equipo será porque logró romper la barrera en la relación mente - cuerpo, en algo que según sostienen desde Estudiantes está comprobado y funciona. Esto se aplicó en Bahía Basket.
Haciendo un paréntesis, la entidad de Bahía Blanca fue un proyecto de Sánchez que buscaba formar y vender jugadores, como por ejemplo el caso de Leandro Bolmaro, que logró dar el salto al Barcelona de España, antes de llegar a la NBA. El proyecto tuvo como principal patrocinador al grupo Weber Saint-Gobain, justamente hoy sponsor del Pincha -todo tiene que ver con todo-. Hoy Bahía Basket compite en la Liga de Bahía Blanca, lo que sería nuestra Asociación Platense de Básquet.
Volviendo a lo nuestro, esto se suma a la postura de Eduardo Domínguez de no utilizar juveniles, algo que no hizo durante toda su carrera como entrenador, al tiempo que ningún juvenil parece demostrar muchas condiciones para jugar en Primera. También es cierto que a los jóvenes hay que darles minutos y no todos son cracks, en Estudiantes supieron salir un Marcos Angeleri, un Mariano Pavone, entre tantos otros, resistidos por los hinchas en un principio, pero que tras varios partidos lograron convertirse en figuras.
Si bien es cierto que Estudiantes viene de ganarle a Gimnasia en el clásico de Reserva -también triunfó en el anterior-, tiene a su Cuarta puntera y en Juveniles ganó todos los partidos del fin de semana -excepto Octava suspendida-, en Metro venció a San Lorenzo y el Colegio fue reconocido por la Provincia, el aspecto mencionado a la nueva metodología trae problemas a nivel interno y también externo, ya que Estudiantes desde Santiago Núñez no vende un juvenil al exterior y el único que hoy tiene rodaje es Gastón Benedetti, que ya dejó de ser un chico.
Clima espeso
Nadie lo va a reconocer públicamente, pero no hay un ambiente ideal en el grupo que conforma la Comisión Directiva. Con los nuevos comicios en Estudiantes y la lista única que propuso Verón, hubo un gran cambio en la conducción pincharrata, con muchos hombres que se fueron por desgaste y otros por desacuerdos con el mandatario.
Luis Álvarez Gelves, Javier Porta y Marcelo De Luca fueron algunos de las personas importantes que dejaron de trabajar en el Pincha y varios de los integrantes actuales sostienen que hay un clima tenso con Tabares, con reuniones que no son en los mejores términos y algunas actitudes que no caen bien. Además, las salidas de Ariel Ibarra y Joaquín Galán en el área de prensa golpearon el día a día del Pincha.
Lo concreto es que son tiempos sinuosos en el Pincha, con un club que busca seguir creciendo, el posible desembarco de 150 millones de dólares puede ser un punto de quiebre. Además, es indudable el trabajo de Verón, pero algunas decisiones generan conflictos y todos somos humanos, el error es algo que no es ajeno a nadie. El tiempo dirá si Estudiantes sale fortalecido de la tormenta o si habrá más salidas en avenida 53.