Pese a las adversas condiciones meteorológicas del transcurso de esta semana, una de las grandes figuras de la Asociación Iris, Matías Rosano, visitó la redacción de El Editor Platense para hablar sobre el presente del Multicolor, que viene levantando en el Clausura de la Liga Amateur Platense de Fútbol luego de un mal arranque y un Apertura que no fue lo deseado por todos. Además, el delantero hizo un repaso de su experiencia por Defensores de Cambaceres.
"Arrancamos mal, es la realidad, las primeras cinco fechas sacamos un punto. No era lo que queríamos pero como siempre metiendo, entrenando y sacando esto adelante. Se nos sumó José Zemp que había dejado, pero vino a sumar y en los últimos dos partidos pudo clavar unos goles para ganar el primero y empatar el otro", comenzó Rosano.
"Vos miras los partidos y nadie por pasó por arriba, hasta el partido contra CRISFA que perdimos 4-0, fueron cuatro pelotas paradas. No se nos venía dando y estábamos sin suerte, yo que soy el goleador venía errando goles abajo del arco, erré un penal contra Alumni, son rachas y esperamos que en este momento se corte que sumamos cuatro puntos", agregó, y luego manifestó: "Tenemos que sumar puntos. Tenemos un buen promedio pero se nos van como 50 puntos, vamos a quedar complicados pero hay que sumar lo más posible para arrancar el año que viene de buena manera".
En las últimas semanas ha comenzado el Regional Amateur y Rosano tuvo la chance de disputarlo en algunas ocasiones. Pese a no recibir ningún llamado, el atacante de 33 años no iba a dejar el barco de Iris en este momento delicado. "Si me llamaban iba a agradecer, pero no era el momento de irme, era como lavarse las manos. Jamás lo haría con el club. No veníamos bien y en esta situación no queda bien", admitió.
"Hace años que estoy y hay un grupo de cinco o seis que tratamos de llevar a Iris a lo más alto, trayendo jugadores, hablando con uno, con otro. Somos referentes y tenemos que dar la cara. Cuando nos iba bien la ponía y ahora que no también, que los chicos no sientan la presión del momento, la tenemos que tener nosotros y a ellos llevarlos de a poco", añadió.
"Algunos chicos son renegados (Risas) y tratamos de hablarlos, llevarlos por un buen camino y desde nuestro lugar darles un ejemplo por indisciplina dentro de un partido y también en la semana", soltó, y luego se mostró preocupado por la situación económica. "La calle está difícil, la sociedad también, el barrio no es ajeno, pero tratamos de que el club funcione como una burbuja y que tengan otra realidad para bajarlos un poco", señaló.
La experiencia en Cambaceres
Rosano llegó a Cambaceres el año pasado de la mano de Álvaro Pereira, sin embargo las cosas no salieron como esperaba. Tuvo que hacer un gran sacrificio a nivel personal y ante la salida de Palito perdió la oportunidad de tener su chance. "Disfruté estar seis meses en Cambaceres, soy grande, había muchos chicos, no era lo que quería o deseaba. No estaba la oportunidad de jugar y decidí volver, en el club me aceptaron, hablé con el técnico, con la presidenta, me dieron la chance de volver y sumar desde donde me toque. Jugué en AFA y me saque las ganas pero volví al lugar donde soy feliz".
"Fui con mucha ilusión, era la oportunidad por mi edad. Igualmente estoy agradecido de que me vinieron a buscar y el esfuerzo que hice", expresó. "Con Palito lo mejor, él me dijo que me quería. Su salida fue dura, entiendo que por una situación familiar, nos tomó por sorpresa porque nadie sabía nada. Fue muy intenso trabajar con él, me enseñó muchos aspectos posicionales, aprendí mucho", mencionó sobre la experiencia con el ex jugador de Uruguay.
Para finalizar, el punta habló de su salida. "Pensé en el único club que podía volver, jugar con mis amigos, fue mutuo, volví porque lo necesitaba. Pasar un partido sin jugar y te baja la autoestima, las ganas, se me habían ido las ganas de entrenar. Volví y me puse a entrenar aparte, con un profe, quiero jugar a la pelota. Estoy feliz".
Iris jugará este sábado desde las 16.00 contra Asociación Nueva Alianza en condición de local.
Fotos: Julián Martínez.