Las reservas del Banco Central se redujeron casi US$500
millones en tres días
Una variable que los políticos saben que no puede quedar
librada al azar antes de una elección es el tipo de cambio. El accionar del
Banco Central para frenar la suba de los dólares financieros no sorprendió.
Hasta el jueves, habría usado cerca de US$360 millones para suavizar la
escalada del dólar MEP y, así, habría destinado alrededor de US$955 millones,
en un contexto de reservas netas negativas en torno a los US$10.600 millones.
De este modo en agosto el Banco Central aceleró el paso en
las mini-devaluaciones diarias y, si mantuviese eso todo el mes, depreciaría el
peso en un 13% en agosto, casi el doble de los meses anteriores.
Otros índices tampoco ayudan. Por ejemplo la construcción
registró en julio un descenso interanual del 1,9% y una merma mensual del 2%,
según el Índice Construya. En los primeros siete meses del año, la baja ya
acumuló un 9% contra el mismo lapso de 2022.
Por otro lado crece la tensión por la fuerte aceleración de los
precios y el freno en las ventas tras el salto del dólar blue. Otra variable a tener en cuenta es el comportamiento del dólar cripto, que
experimentó una suba significativa alcanzando los $650 en una exchange, desde
los $600 el viernes. Esta fluctuación se produjo en la víspera de las
Elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Mientras tanto el FMI juega sus fichas y decidió esperar el
resultado de las PASO para ver si hace los desembolsos prometidos. El Fondo no
sólo no cumple con los desembolsos firmados, sino que los posterga para después
de conocidos los resultados de estas elecciones primarias.
La inflación se conocerá en las próximas horas, Se especula
que esté entre el 6 y el 7 por ciento, pero con una tendencia alcista para los
próximos meses.
En definitiva los mercados no van a las urnas, pero ya
votaron.
Autor: Hernando 'Nito' Arias. Nota en colaboración de La Gran Capital, periódico económico, político y financiero.