Leticia Brédice habló sobre su adicción a las anfetaminas para bajar de peso, un período difícil de su vida. A su vez, se refirió a las presiones que sufren las mujeres vinculadas a su apariencia, sobre todo en ámbitos como la actuación y el espectáculo. "Pasó mucho tiempo hasta que pude entender que era mi salud mental", manifestó.
“La comida es una fuente de placer para todos, ¿pero qué pasa cuando se transforma en una fuente de problemas? Yo pesaba 40 kilos y me seguía viendo gorda”, confesó la actriz en A la Tarde (América TV). Y agregó: “Quería seguir tomando anfetaminas. Es una adicción difícil de sacar, te quita la concentración, la autoestima”.
En ese sentido, Brédice señaló que este fármaco afectó su carrera como actriz. “Empieza la mentira, le decís a todos que comés, la comida la tirás; muchas mujeres vomitan. Con las anfetaminas sufrí muchísimo tiempo, me parecía que era la solución para que yo trabaje y se valore mi vocación, mi talento, mi cara y mi cuerpo”, señaló.
“Pasó mucho tiempo hasta que pude entender que era mi salud mental, un vacío en el pecho, desear que me quieran por el afuera, no por mi alma. Solo me importaba lo que veían los otros”, completó.
Asimismo, la actriz hizo hincapié en que los trastornos alimenticios afectan a un grupo importante de personas. “Hoy veo mujeres de 40, 50 y 60 con cuerpos anoréxicos, cuerpos flaquísimos, no solo dentro del espectáculo: en cualquier lugar. Nenas con las rodillas chiquititas, con el cuello delgadísimo. Empezás a esconderte y a enojarte con todos los demás. Es el mundo contra mí, es lo que los demás quieren ver y lo que yo no soy”, analizó.
Embed - EL IMPACTANTE TESTIMONIO DE LETICIA BRÉDICE: "Pesaba 40 kilos y me sentía gorda"
A su vez, recordó que dejó de tomar anfetaminas cuando dejaron de venderlas. “Mataban a muchas personas y no las pude conseguir más, gracias a Dios. El trastorno alimenticio que a mí me empezó a dar —de ansiedad, de no conectarme, de no poder pensar, de no tener paciencia, de no tener tolerancia, de no ser yo— empezó a aflojar cuando no empezaron a haber anfetaminas, cuando empecé a ser yo. Y ahí me la tuve que bancar”, contó.