Hace exactamente 78 años, el 10 de julio de 1947, un extraño objeto esférico y violáceo flotaba sobre un naranjo en la esquina de 25 y 56, en La Plata. Este avistamiento, que ocupó las tapas de los diarios locales, marcó un hito: fue el primer registro de un OVNI en Argentina.
Días antes de que el famoso incidente de Roswell, en Estados Unidos, captara la atención mundial. Sin embargo, el “caso platense” quedó opacado por el marketing estadounidense y relegado al olvido.
Hoy, ufólogos y entusiastas de la región buscan reivindicar esta historia proponiendo que el 10 de julio sea declarado el Día Nacional del Plato Volador. La iniciativa, impulsada por investigadores como Luis Burgos y el Instituto de Investigación OVNI de la Argentina (ICOU), destaca la rica tradición ufológica de nuestra ciudad, con avistamientos registrados en barrios como Abasto, Los Hornos y Punta Lara.
“No se trata de esperar una nave de la NASA, sino de reconocer una historia de investigación seria, testigos creíbles y fenómenos que despiertan curiosidad científica”, afirmó Burgos.
Reconocimiento en La Plata
La propuesta busca poner en valor décadas de trabajo de investigadores que han documentado fenómenos aéreos no identificados en la región, promoviendo un abordaje riguroso y desmitificando el sensacionalismo. Mientras algunos celebran la independencia, en La Plata muchos levantan la vista al cielo recordando aquella pregunta que resonó hace 78 años.