Pasan los días y el caso de la platense golpeada en Pinamar continúa generando repudio e indignación a tal punto que, durante las últimas horas se difundió a través de las redes sociales una mateada frente a la farmacia de los acusados de propinar la agresión. "Tenemos que escrachar a los agresores", fue la consigna.
Cabe recordar que, tal como este medio informó, una vecina de 61 años y oriunda City Bell fue víctima de un salvaje hecho en el que le rompieron un palo de golf en la cabeza por estar con una amiga en el club. Todo sucedió en una de las canchas de un predio en la mencionada localidad costera.
Con el correr de las horas se supo que Silvia Alejandra Lo Presti había viajado con una amiga a Pinamar, donde tiene un dúplex desde hace dos décadas, para descansar una semana. Como es habitual cada vez que va, salió a caminar por el club de golf Links, a dos cuadras de su casa. Allí sufrió una brutal agresión clasista, por parte de una pareja que la insultó y la dejó tirada en el piso tras golpearla.
En este sentido en el grupo de la red social Facebook "Recomendamos en Pinamar", usuarios organizaron una mateada para el día de hoy 25 de noviembre en las inmediaciones de la Farmacia Golf, propiedad de los agresores, en la calle Fragata Sarmiento al 400. La publicación:
Tras la salvaje agresión, la víctima rompió el silencio y habló sobre lo ocurrido. “Me pegaron como a una rata”, aseguró.
“Voy seguido al golf a pasear, a descargar tensiones en el pasto. Había gente lejos jugando y estábamos al costado de la cancha. Empezamos a ver algo raro porque las pelotas andaban rápido. A esta gente le molestaba y nos empezaron a tirar para nuestro lado”, señaló la vecina de City Bell a Radio 10.
A su vez, reveló que la atacante se encontraba practicando deporte cuando se acercó para golpearla. “De la nada, con el palo que tenía en la mano, me pegó en la cabeza. El palo se partió y el golpe me dejó atontada. Después sacó otro y me volvió a pegar”, completó la víctima.
El caso, caratulado "lesiones leves", es investigado por la Unidad Funcional de Instrucción Descentralizada N°4 de Pinamar, a cargo del fiscal Juan Pablo Calderón, quien le impuso a los acusados una restricción de acercamiento.