A casi una semana del crimen de Ariel González, un ladrón de 16 años que resultó abatido por parte de un comerciante en el límite de Tolosa y Ringuelet, se conoció la autopsia realizada que determina la causa del fallecimiento.
El informe relata que la víctima murió de cinco disparos, de los cuales, tres le impactaron por la espalda al momento que intentaba darse a la fuga. El documento producido por la Morgue Judicial de La Plata detalla que falleció por “shock hipovolémico, secundario a lesión pulmonar, cardíaca y de los grandes vasos, producidas por herida de proyectil de arma de fuego”.
A raíz de los disparos recibidos por parte del dueño del negocio al que intentó asaltar, el joven presentó “múltiples lesiones por pasaje de proyectil, de arma de fuego en tórax, región escapular, inguinal, sacra y glúteo derecho”.
De esta manera, dichas heridas le generaron “lesiones de órganos vitales como pulmones, ruptura cardiaca y grades vasos, produciendo un hemotórax masivo bilateral, hemopericardio y sangrado en retroperitoneo, que conduce a un shock hipovolémico, siendo esto la causa del fallecimiento”, según indicó la pericia realizada por Lorena Bologna y María Florencia Picone, peritos médicos legistas de la Asesoría Pericial de La Plata.
Además, se detalló que de los cinco disparos, uno ingresó en el “subescapular izquierdo -un músculo ubicado a en la región del hombro- con trayectoria de abajo hacia arriba y de derecha a izquierda, a modo de sedal, sin ingresar a cavidad torácica, con salida por orificio a nivel escapular izquierdo”.
Otro de ellos entró “a nivel de región dorsal derecha de tórax, con trayectoria de atrás a adelante, de derecha a izquierda y de abajo hacia arriba”, fue de esta manera, a la cavidad torácica. González también recibió un tercer proyectil de arma de fuego que ingresó a la altura del “sacro, con trayectoria horizontal, de atrás hacia adelante ligeramente hacia arriba”, el cual generó “lesión ósea, y compromiso de estructuras vasculares de retroperitoneo”.
El cuarto disparo que le impactó fue a la altura del glúteo derecho, con trayectoria de atrás hacia adelante, mientras que el último balazo fue a la altura de la región inguinal izquierda.
Cabe recordar que en la causa, según el fiscal Álvaro Garganta, titular de la Unidad Funcional de Instrucción N°11, el imputado actuó en legítima defensa, un razonamiento que el fiscal sostiene aún después de la autopsia.
Además, se continúa trabajando en la búsqueda del cómplice del fallecido que hasta el día de hoy, continúa prófugo.