Lucas Filardi, uno de los amigos de Fernando Báez Sosa que se encontraba con él la madrugada del crimen en Villa Gesell, declaró que los rugbiers acusados de asesinarlo le dieron "primeramente piñas" y luego de que cayó al piso lo siguieron golpeando con "patadas en el pecho y en la cabeza".
"Había cuatro o cinco personas pegándole. Fue un instante que vino gente gritando y le pegaron, y se cae el piso. No hubo acto de defensa, fueron piñas", detalló el joven durante su declaración en la segunda jornada del juicio.
"Eran seis, siete. Había tres o cuatro pegándole a Ferni, y un par evitando que nos acerquemos nosotros", aseguró el joven en la segunda audiencia del juicio que se lleva adelante ante el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de Dolores.