Un comisario fue detenido acusado de haber encubierto a los sospechosos detenidos por el homicidio de Lautaro Morello, quien fue hallado asesinado y calcinado en diciembre del año pasado, en una causa que también se investiga la desaparición de Lucas Escalante, visto por última vez hace cuatro meses cuando salió de Florencio Varela junto a la víctima fatal.
El uniformado está acusado del delito de "encubrimiento calificado por ser el delito precedentemente grave y por su condición de funcionario público en concurso real con incumplimiento de los deberes de funcionario público".
El fiscal de la causa lo indagará tras establecer que el jefe policial, actualmente titular de la comisaría 4ta. de Bosques, en primer lugar se negó el 10 de diciembre de 2022 a recibirle la denuncia por "averiguación de paradero" a la madre de Escalante, quien en ese momento era buscado junto a Morello.
Además, lo acusó de haber ayudado a Cristian y Maximiliano Centurión, los dos detenidos con prisión preventiva por el crimen de Morello, al eludir la investigación del homicidio, ya que la familia le aseguró ese mismo día que uno de ellos había estado el día anterior con ambos jóvenes.
Sin embargo, el comisario no tomó alguna medida con esa información aportada hasta el 12 de diciembre cuando le recibió la declaración testimonial. Según las fuentes, también obstaculizó la tarea de la Justicia para encubrir a los imputados debido a que entre los días 14 y 15 de diciembre hubo un allanamiento en la casa de Francisco Centurión, padre y tío de Cristian y Maximiliano, pero no cumplió con ninguna de las directivas dispuestas por la fiscalía.