Un joven de 18 años fue asesinado de un tiro en la cabeza durante una pelea que mantuvo con otro en una plaza de la localidad bonaerense de Sarandí, partido de Avellaneda, en la que ambos se hallaban junto a varias personas, y más tarde el atacante fue detenido junto a un cómplice a bordo de un auto.
La pelea y el momento del disparo fueron registrados en un video grabado por un testigo y entregado a los investigadores, en el que se escucha decir al homicida "soy re maldito" y "te querías parar de manos conmigo". Todo ocurrió cuando un grupo de unos 15 jóvenes se encontraban reunidos en el Parque de los Eucaliptos, en Cucha Cucha y Edison de Sarandí.
En un momento un joven, llegó al lugar a bordo de una moto blanca y, junto a otro joven, y comenzó a atacar a Tomás Bernal (18), quien se encontraba en la plaza con amigos. Todo quedó filmado por una testigo y puede verse que el agresor tenía un arma de fuego en su mano.
En la filmación se advierte que el atacante intimida y agrede primero a golpes a Bernal frente a los demás integrantes del grupo y varias veces le pregunta; "¿Te querías parar de manos conmigo?". Luego, se observa como el damnificado recibe varios culatazos con un arma de parte del agresor, quien le dice: "Soy re maldito".
Hacía el final del video, otra mujer que se encontraba junto a la que grabó, al escuchar una detonación de arma de fuego, dice: "Uy, le dio", mientras que la otra joven comienza a correr hacía el lugar exacto del crimen y grita una serie de insultos hacia el atacante.
Instantes después, personal policial interceptó un automóvil Renault Megane, donde fue detenido el asesino, quien se encontraba junto a un muchacho de 24 años, quien también quedó apresado como presunto cómplice.
En tanto, en la escena del hecho los policías, también secuestraron una motocicleta Zanella 110 sin patente, en cuyo asiento estaba apoyado un revólver Taurus calibre .38 largo, con dos proyectiles percatados y otros cuatro intactos en el tambor, además de un morral con ocho municiones del mismo calibre.
EL MOMENTO DEL CRIMEN