Pese a no tener cargos concretos en la Justicia, Ariel García Furfaro es el principal apuntado por la crisis sanitaria de fentanilo contaminado en el país. Se trata del dueño de HLB Pharma y Ramallo, los laboratorios que produjeron y distribuyeron las ampollas del medicamento.
El juez federal de La Plata, Ernesto Kreplak, dispuso hace un mes la inhibición general de bienes y la prohibición a salir del país a García Furfaro y a sus dos hermanos, Damián Roberto y Diego; la madre de estos, Nilda Furfaro, y Olga Luisa Arena, la abuela de 90 años y que ostentó el cargo, al igual que Nilda, de presidente de HLB Pharma Group S.A.
Sin embargo, en las últimas horas, luego de conocerse que la cantidad de víctimas fatales ascendió a 96, el principal apuntado rompió el silencio. “Primero quiero que la gente sepa que el fentanilo no tiene nada que ver con las muertes. Si realmente las ampollas tienen esa contaminación, alguien la puso”, expresó a La Nación.
Qué dijo el dueño de HLB Pharma sobre el fentanilo
"Se dijeron tantas barbaridades, como que yo era narcotraficante o que estaba involucrado en otras cosas, y nada de eso está comprobado", se defendió Ariel García Furfaro y derivó la responsabilidad a la distribuidora que trabaja con ellos.
"Nosotros le vendemos a una droguería, que es la que distribuye, y esa droguería le entrega la mercadería el 1° de abril al (Hospital) Italiano. Y el Italiano, según la declaración de la jefa de farmacia, la empezó a usar el 7 de abril. Recibió 10.000 ampollas y usó 1700”. Fue en dicho nosocomio de La Plata que se lanzaron las primeras alertas, debido a que en mayo se contagiaron 18 pacientes por la bacteria, de los cuales 15 fallecieron.
El juez Kreplak sostuvo que el número de muertes en investigación en todo el país presuntamente asociadas con la administración de ese fármaco llegó a 96, mientras que el último Boletín Epidemiológico Nacional menciona 48 casos.
En tanto, García Furfaro agregó que, pese a que se habló de tres lotes de fentanilo contaminado "el único lote que está con este problema es el 31.202. Se hicieron cinco lotes seguidos, casi un millón de ampollas –o 900.000–, cinco o seis lotes en total. El único lote que tiene este problema es el 31.202, que dicen que algunas ampollas están contaminadas y otras no. Es rarísimo, porque hicieron todos los lotes juntos".
Nosotros lo sacamos del mercado, no la ANMAT Nosotros lo sacamos del mercado, no la ANMAT
“Nosotros lo sacamos del mercado. No lo sacó la Anmat, lo sacamos nosotros; están los mails mandados que lo demuestran. Y no solo eso: al otro día que sacamos el lote empezó a circular en los diarios ‘muerte, muerte, muerte’. No había ningún estudio, no había nada. El día 8 no había muerte, no había nada”.
¿De dónde salió la bacteria?
“A la Anmat le dio klebsiella, al Malbrán le da klebsiella y ralstonia, y a nosotros no nos dio nada. Hay más bichos, en las historias clínicas, que no figuran en los resultados del Malbrán, raro. Son muchas las cosas que te generan dudas y queremos que esto se aclare y se resuelva de una vez por todas”, mencionó con respecto a la bacteria que ya causó -por lo menos- 96 muertes.
"Nosotros queremos saber qué pasó, porque si hubo contaminación hay que demostrarlo y si no la hubo, también. Es un caso muy fuerte", expreso mientras que quitó parte de la responsabilidad del laboratorio: " El fentanilo se lo dan a la gente que está muy mal, que sabés que se mueren. Mucha gente, creo que el 65% de la gente que va a terapia entra en la UTI y se muere. Eso lo aprendí ahora".
Hay que averiguar lo del fentanilo; no debería estar contaminado. La pregunta es si está contaminado o no Hay que averiguar lo del fentanilo; no debería estar contaminado. La pregunta es si está contaminado o no
Por último, expresó: "Somos los primeros en querer saber qué pasó: si fue una negligencia, si fue algo a propósito o si es todo un tema mediático y no hay nada”.
Y, sobre las familias, lamentó: "Me pongo en su lugar y entiendo que tengan esta visión de ponerme a mí como el malo. Lo que les digo es que estoy a disposición, tanto yo como la empresa, y que no solo acompañamos en el sentimiento, sino que queremos que se sepa la verdad. Si realmente las ampollas tienen esa contaminación, alguien la puso; no puede generarse en un laboratorio".