La Procuración General de la provincia de Buenos Aires solicitó la destitución de la jueza Julieta Makintach, a quien se acusa de haber perdido las condiciones para ejercer la magistratura tras el escándalo por el documental del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona que se desarrolla en La Plata.
La fiscal general de Necochea, Analía Duarte, sostuvo durante su alegato que la magistrada manipuló pruebas, mintió y utilizó recursos públicos para un proyecto personal. Según la acusación, la jueza habría impulsado la grabación de un documental titulado Justicia Divina, aprovechando el desarrollo del proceso judicial.
Duarte afirmó que Makintach se valió de su cargo para permitir el registro de imágenes sin autorización con el objetivo de producir una miniserie de carácter comercial. "Ella arrojó piedras a la familia, a la justicia, a la verdad, a los imputados. Arrasó el prestigio del Poder Judicial. Es por eso que entiendo que es el deber de este jurado apartar la piedra del camino", expresó durante la audiencia. La fiscal describió la conducta de la jueza como un acto de manipulación y abuso de autoridad que derivó en un escándalo institucional.
La Procuración le atribuye incumplimiento de deberes, parcialidad manifiesta, malversación de fondos y graves irregularidades. Según las pruebas reunidas, el material audiovisual fue pensado para ser ofrecido a plataformas internacionales como Netflix, Paramount o Disney, con un presupuesto estimado en 800 mil dólares.
Además, Duarte señaló que Makintach negó de manera reiterada la existencia del documental y que incluso le mintió a Giannina Maradona al asegurarle, bajo juramento, que no había ningún proyecto de ese tipo. La fiscal sostuvo que la magistrada conocía de antemano el contenido del tráiler y que estaba al tanto del desarrollo del proyecto desde el inicio del juicio.
"El testigo Arnal (dueño de la productora) dijo textual ‘era una miniserie sobre el juicio por Maradona y nosotros teníamos a la jueza’. Es decir, todo esto no se podría haber llevado a cabo sin la doctora Makintach", afirmó Duarte, quien también advirtió que la magistrada ya sabía la sentencia antes de que se dictara y que esto ocasiona un “grave daño” a la imagen del Poder Judicial.
El “escándalo mundial” de Julieta Makintach
El abogado Guillermo Sagués, representante del Colegio de Abogados de San Isidro, coincidió en la gravedad del hecho y lo calificó como un escándalo mundial. Consideró que la magistrada actuó movida por dinero, frivolidad o búsqueda de notoriedad y sostuvo que su accionar dejó al Poder Judicial expuesto ante la sociedad.
Sagués señaló que la jueza antepuso intereses personales a los de las víctimas y los acusados, y reclamó su destitución e inhabilitación para ejercer cargos públicos. “El valor de justicia de la Constitución ha sido pisoteado”, sostuvo.
La defensa de Julieta Makintach, actualmente suspendida, presentó sus argumentos ante el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios de la provincia. Se espera que la semana próxima se conozca el veredicto final, en una causa que ya marcó un precedente en la historia judicial bonaerense.