A dos semanas del crimen de Pablo Mieres, ayer en horas de la tarde Nicolás Arévalo, de 39 años, fue detenido por ser el principal sospechoso de haber matado al secretario de Asuntos Estudiantiles de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata. Ahora, la Policía busca intensamente a su cómplice.
De acuerdo a lo revelado por fuentes policiales a El Editor Platense, Arévalo fue arrestado en un terreno baldío de Berisso por agentes de la DDI La Plata, por orden del fiscal Gonzalo Petit Bosnic, titular de la UFI N°17, luego de analizar la reconstrucción de aquella madrugada en la que Mieres fue brutalmente asesinado. La causa fue caratulada como “Homicidio doblemente agravado”.
Según indicaron voceros, al momento del arresto Arévalo vestía el mismo buzo con el que había sido captado por cámaras de seguridad en las inmediaciones del domicilio de Mieres. Además, la investigación estableció que ambos (Mieres y Arévalo) habrían acordado previamente un encuentro en la casa donde luego se produjo el crimen.
Arévalo se encontraba en situación de calle y solía dormir en una estación de tren cercana, dato clave en la pesquisa. Es que de acuerdo a lo informado por fuentes, el ahora detenido dialogó en esa zona de las vías con Mieres, momentos previos al asesinato. Esto quedó reportado en las cámaras de seguridad que fueron aportados a la causa.
Pablo Mieres: un Didi y el video que echa luz al caso
En la madrugada que fue asesinado Pablo Mieres, las autoridades pudieron constatar que Mieres había llegado a su domicilio a las 23 horas -del 16 de junio- de un cumpleaños con un auto de alquiler (DIDI), y que luego se dirigió caminando a la zona de la estación de trenes donde mantuvo una charla con otro sujeto (este sería Arévalo).
Minutos más tarde, la víctima regresó a su domicilio ubicado en 115 entre 46 y 47, y el sujeto (Arévalo) con el que había dialogado, regresa a la zona de las vías y junto a otro hombre (su cómplice), se dirigen a la vivienda de la Mieres.
A través de registros fílmicos se observó a los sujetos egresar de la vivienda con un bulto que dejaron en las vías del tren y lo sustrajeron días después. Con todas las pruebas sobre la mesa, fue ayer que los efectivos de la DDI lograron dar con uno de los acusados, circulando por la avenida Montevideo entre 12 y 13 donde se materializó su detención.
Durante esta jornada Arévalo será indagado por la Justicia, mientras que los efectivos ampliaron la búsqueda del segundo hombre, señalado como el cómplice del detenido. Si bien se presume que hubo algo más que un intento de robo, por la saña que evidenció el cuerpo, se podría constituir incluso el agravante de odio de género, a partir de la orientación sexual de Mieres.
Qué decía la autopsia de Mieres
La autopsia reveló que Mieres murió por asfixia por estrangulamiento: tenía un surco visible en el cuello, producto de haber sido ahorcado con una tela, posiblemente una manga de buzo. También presentaba golpes en el rostro y estaba atado de pies y manos con cordones.
El cuerpo fue hallado desnudo en el interior de su vivienda de la calle 115. Si bien en un principio se sospechó de un robo, algunos objetos de valor no fueron sustraídos, lo que hizo pensar a los investigadores en un crimen cometido en el marco de una cita previamente pautada.
Un dato clave surgió del testimonio de un joven que mantenía una relación con Mieres desde hacía poco más de un mes. Declaró ante la fiscalía que había hablado con él por última vez el día anterior al hallazgo, y que al no obtener respuesta, decidió ir hasta su casa, donde ya trabajaba la policía.
Mieres era licenciado en Biología Molecular y se desempeñaba también en el vacunatorio del Hospital San Martín. Había llegado desde Neuquén para estudiar en la UNLP, donde se destacó por su participación en actividades solidarias, especialmente durante la pandemia, como parte de las Brigadas Ramona Medina.
Desde la facultad lo recordaron como un referente comprometido con la educación pública, valorado por su sensibilidad, cercanía con el estudiantado y su vocación de servicio. Su muerte causó una profunda conmoción en la comunidad universitaria platense.