El ex presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, deberá cumplir arresto domiciliario y además, será monitoreado a través de una tobillera electrónica, tal como lo hace Cristina Kirchner en Argentina. Así lo dictaminó el ministro Alexandre de Moraes, juez del Supremo Tribunal Federal -el equivalente a la Corte Suprema en nuestro país- en la causa que investiga un intento de Golpe de Estado.
De acuerdo con el magistrado, el ex presidente incumplió las medidas de precaución que le impusieron al publicar contenido en las redes sociales de sus hijos. En concreto, utilizó las cuentas de sus aliados (incluidos sus tres hijos parlamentarios) para difundir mensajes con «claro contenido de estímulo e instigación a ataques al Supremo Tribunal Federal y descarado apoyo a la intervención extranjera en el Poder Judicial brasileño».
«No cabe duda de que la medida cautelar impuesta a Jair Messias Bolsonaro no se cumplió», precisó Moraes. Notificó que sus acciones, sin usar sus perfiles de modo directo, violaron la restricción impuesta con anterioridad. La nueva sentencia contra Bolsonaro incluye el uso de tobillera electrónica, la prohibición de visitas, salvo de familiares próximos y abogados, así como recogida de todos los teléfonos móviles disponibles en el sitio.
La causa por el intento de Golpe en Brasil
Según la Fiscalía, la estrategia golpista liderada por Bolsonaro comenzó a gestarse en 2021 y culminó en los actos violentos del 8 de enero de 2023, cuando seguidores del expresidente asaltaron las sedes del STF, el Congreso y la Presidencia en Brasilia.
La denuncia presentada por la Fiscalía en febrero de 2025 acusa a Bolsonaro y a otros 33 sospechosos de intentar anular los resultados de las elecciones de 2022 para mantenerse en el poder. Según el fiscal general, Paulo Gonet, la conspiración incluyó un plan para asesinar a Lula Da Silva y al juez Alexandre de Moraes, aunque este no se concretó debido a la falta de apoyo del Ejército.