El Gobierno nacional evalúa distintas alternativas para definir el futuro de los cinco hospitales Samic que administra de manera conjunta con la provincia de Buenos Aires. Uno de los caminos que podría escoger es la privatización de estos nosocomios, una medida que despertó el rechazo de profesionales de la salud.
En su última rueda de prensa, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, denunció que el gobierno bonaerense no envió fondos para el mantenimiento de cinco hospitales Samic ubicados en territorio provincial. Según precisó, la deuda reclamada asciende a $507.064 millones.
Desde La Plata, en tanto, sostienen que es la Nación la que mantiene una deuda mucho mayor que escala a 15 billones de pesos, según afirmó el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco.
Luego de exponer el conflicto, desde Casa Rosada deslizaron que se evalúan múltiples opciones sobre el futuro de estos hospitales distribuidos en diferentes puntos de la provincia de Buenos Aires. Uno de ellos es avanzar hacia el "modelo español", que prevé la gestión privada de hospitales públicos, con la garantía de atención a los sectores más vulnerables mediante un sistema de cápitas.
En ese escenario, antes de avanzar con un eventual cambio de modelo de gestión, el Gobierno nacional debería alcanzar algún tipo de acuerdo con la administración bonaerense, una posibilidad que hoy parece lejana.
Rechazo de CICOP
La Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires (CICOP) rechazó la posibilidad de que los hospitales SAMIC bonaerenses pasen a gestión privada. “Representa una seria amenaza al carácter público, estatal e integral del sistema de salud”, advirtió el titular del gremio Pablo Maciel a El Editor Platense.
“Los hospitales SAMIC cumplen un rol estratégico dentro de la red sanitaria nacional y provincial, garantizando el acceso a la salud de millones de personas y constituyéndose, en muchos territorios, en centros de referencia de alta complejidad”, sumaron desde el gremio y remarcaron que una avanzada en este sentido contempla un “cambio de paradigma que subordina la salud al lucro, fragmenta el sistema y pone en riesgo tanto las condiciones laborales y continuidad de las prestaciones”.
En sintonía con el planteo del Gobierno bonaerense, desde CICOP expusieron que los hospitales públicos de la provincia afrontan una profunda crisis a raíz del desconocimiento de la Nación y que “en el caso de los SAMIC resulta particularmente grave debido a su gran dependencia del financiamiento nacional”.
“La asfixia económica y financiera que impone el Gobierno de Milei, que mantiene una deuda de aproximadamente 14,7 billones de pesos con la Provincia de Buenos Aires, no puede resolverse trasladando las consecuencias a los hospitales, a sus equipos de salud ni a la comunidad”, sumaron.
En la provincia de Buenos Aires, los hospitales alcanzados serían el Hospital Cuenca Alta de Cañuelas, el Hospital El Cruce de Florencio Varela, el Hospital Dr. René Favaloro de Rafael Castillo, el Hospital Presidente Néstor Kirchner de Gregorio de Laferrere y el Hospital del Bicentenario de Esteban Echeverría.