El Gobierno Nacional dispuso este miércoles pedir la recusación del juez federal de La Plata, Ernesto Kreplak, en la investigación por la distribución de fentanilo contaminado, que ya causó la muerte de 96 personas. El pedido se basa en el vínculo familiar del magistrado con el ministro de Salud bonaerense Nicolás Kreplak, principal comprador del laboratorio HLB Pharma.
Desde el entorno del ministro ven en esta maniobra un intento del Gobierno por distraer la atención de la Administración Nacional de Medicamentos (ANMAT), el organismo encargado del control de la calidad de los alimentos, y bajo la órbita del ministerio de Salud nacional.
Por su parte, el Kreplak juez se defendió de las críticas por no haber procesado a todos los imputados: "uno no puede avanzar con todo cuando no tiene pruebas". Conforme a la investigación que lleva adelante su juzgado, la cifra actual de pacientes fallecidos que fueron inoculados con el opioide adulterado llegó a 96 y siguen las dudas por las muertes en negro. Para los investigadores, el número, escalofriante, no es el techo, lo que habla de la magnitud de la tragedia a la que algunos ya llaman el “ Cromañón sanitario”.
De igual modo, las autoridades judiciales investigan la trazabilidad de nueve casos en Bahía Blanca, cuya procedencia es dudosa por lo que está en pleno análisis, motivo por el cual existe la posibilidad de que se reduzca.
La ANMAT, apuntada desde adentro del Gobierno
En el día de ayer, en una entrevista que se viralizó por una curiosa anécdota de Federico Sturzenegger con el presidente de la Nación, el ministro de Desregulación del Estado aseguró que "la ANMAT falló, porque el señor que tiene el laboratorio es un amigo del poder y logró que el poder le permitiera hacer esto", en un dardo indirecto al ministro de Salud Mario Lugones, quien guarda un extenso silencio sobre la crisis del fentanilo.