El Presupuesto 2026 aprobado ayer por el Senado de la Nación prevé gastos totales por 148 billones de pesos con la continuidad de la política económica de ajuste, equilibrio fiscal y la consolidación del superávit de la administración de Javier Milei. Educación, ayuda social, jubilaciones y salud, los puntos en discusión.
En materia educativa, el proyecto asigna 7,7 billones de pesos a la función Educación y Cultura, lo que representa una caída real del 1% respecto de 2025 y del 47,7% en comparación con 2023. Dentro de ese total, las universidades nacionales recibirán 4.872 millones de pesos, con una reducción real del 7,2% frente a 2025 y del 34,3% respecto de 2023.
El presupuesto contempla además 90.000 millones de pesos para el sistema de vouchers educativos, con una baja real del 13,5% interanual, explicada por el Gobierno en función de la menor cantidad de solicitudes registradas este año. En contraste, se prevé un aumento real del 4,1% en la inversión destinada a becas educativas, entre ellas el programa Progresar.
El Plan Nacional de Alfabetización, por su parte, contará con una partida cercana a los 580.000 millones de pesos, lo que implica un incremento real del 39,3% respecto de los 352.000 millones presupuestados en 2025. El Gobierno proyecta incrementos del 17% para el área de Salud y del 8% para Educación, con énfasis en las universidades nacionales.
Jubilaciones y prestaciones sociales
Según un análisis de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), las prestaciones sociales tendrían en 2026 un aumento real del 5,7%. En particular, las partidas destinadas a jubilaciones mostrarían un incremento real del 6%. Sin embargo, los fondos destinados al bono extraordinario para quienes perciben la jubilación mínima registrarían una caída real del 13,8%, lo que implicaría mantener el beneficio en 70.000 pesos -congelado desde marzo de 2024- durante todo el próximo año.
Bajo este esquema, la jubilación mínima sufriría una caída real cercana al 1% en 2026, mientras que el resto de las jubilaciones tendría un incremento del 2,2%. Si bien el proyecto contempla aumentos salariales, la falta de actualización del bono impactaría especialmente en los beneficiarios de menores ingresos.
El presupuesto también registra una caída real del 10,6% en los fondos destinados a pensiones por discapacidad, explicada por un recorte de 155.000 beneficios, de acuerdo con el informe de la OPC.
Asistencia social y empleo
En el área social, las asignaciones familiares muestran un aumento real del 3,7% respecto del cierre estimado de 2025, mientras que la Asignación Universal por Hijo (AUH) tendría un incremento real del 6,4%. En contraste, la prestación Alimentar presentaría en 2026 una baja real del 1,52%, y los fondos destinados a comedores comunitarios sufrirían un recorte del 28,9%, lo que generó preocupación entre organizaciones sociales por el impacto en la asistencia alimentaria a los sectores más vulnerables.
En cuanto a los programas de empleo, el Presupuesto proyecta una caída real del 70,6% en los fondos del programa Volver al Trabajo, orientado a la capacitación laboral de personas de hasta 49 años. Esto implicaría una reducción del 66% en los ingresos actuales de los 950.000 beneficiarios. En sentido opuesto, el programa de Acompañamiento Social, destinado a personas mayores de 50 años, tendría un incremento real del 49,7%.
Variables macroeconómicas
El Presupuesto 2026 se apoya en supuestos macroeconómicos que incluyen un crecimiento del producto bruto interno (PBI) del 5%, una inflación anual del 10,1% y un tipo de cambio oficial de 1.423 pesos por dólar hacia fines de diciembre del próximo año. Asimismo, proyecta un superávit primario del 1,5% del PBI y un resultado financiero positivo del 0,2%, junto con un incremento de las exportaciones del 10,6% al cierre de 2026.