Luego del reclamo de los gremios por la fallida convocatoria a paritarias durante la primera semana de enero, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires convocó a los gremios estatales para retomar las negociaciones paritarias este martes. Desde el gremialismo anticiparon que buscarán incrementos que recuperen lo perdido ante la inflación.
De acuerdo a lo informado, el encuentro se llevará a cabo mañana en un horario que aún no fue confirmado. Está previsto que funcionarios del Ministerio de Economía, que conduce Pablo López, y del Ministerio de Trabajo, a cargo de Walter Correa, reciban en primer término a los representantes de los trabajadores estatales y luego a los docentes.
El llamado llega tras los reclamos realizados en las últimas semanas por distintas organizaciones sindicales, entre ellas la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y los gremios docentes nucleados en el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), que venían exigiendo una reunión urgente para definir los últimos incrementos salariales y cerrar la pauta 2025.
En ese marco, el secretario general de ATE Buenos Aires, Claudio Arévalo, afirmó: “Fuimos notificados de la continuidad de la discusión paritaria. El Gobernador se había comprometido a darle continuidad a la discusión salarial en enero”.
Además, remarcó que desde el gremio “seguimos planteando la necesidad de recuperar el poder adquisitivo de los salarios y la continuidad de los pases a planta permanente en salud, educación y en todos los sectores donde hay trabajadores precarizados”.
El eje de las paritarias en Provincia
Uno de los ejes centrales de la negociación paritaria será la recomposición del salario frente a la inflación. Desde los gremios estatales de la Provincia plantean como objetivo “alcanzar la inflación de 2025, con retroactivo”, aunque reconocen que se trata de una meta difícil en el actual contexto económico.
El balance del año pasado dejó un saldo negativo para los gremios, que aguardaban algún refuerzo o mejora que finalmente no se concretó. La ausencia de un bono y la demora en los incrementos profundizaron el malestar y trasladaron todas las expectativas a enero.
En ese marco, no se descartan distintas alternativas sobre la mesa, desde recomposiciones parciales hasta esquemas de transición que permitan acotar la pérdida salarial mientras se negocia un acuerdo más amplio.