En el marco de la discusión por la reforma laboral, que el Gobierno pretende tratar el 11 de febrero en el Congreso, estatales y metalúrgicos pidieron un paro general antes de esa fecha y le metieron presión a la CGT. Los secretarios generales Rodolfo Aguiar (ATE) y Abel Furlán (UOM), coincidieron en que hay que "acelerar los tiempos".
“Hemos intercambiado análisis sobre la reforma laboral que intenta imponer el Gobierno y hemos coincidido en la necesidad de acelerar los tiempos", sostuvo Aguiar tras la reunión, y agregó: "No deberíamos esperar hasta el día que se trate la iniciativa en el Congreso para realizar una medida de fuerza ya que podría ser demasiado tarde”.
Por otra parte, criticaron fuertemente a los gobernadores que ya acordaron sus votos con el Gobierno a cambio de habilitar diferentes partidas económicas, y plantearon la posibilidad de tomar "medidas de fuerza en alguna de las provincias cuyo gobernador pretenda avalar el proyecto del oficialismo".
Presión a la CGT para que convoque a un paro general
Además de ATE y la UOM, desde la CGT azul y blanca que comanda Luis Barrionuevo (Gastronómicos) también tendrá su propia cumbre, de la que saldrá un documento instando al triunvirato de la CGT que llame a una movilización al Congreso el día que se vote la reforma laboral, "y después 48 horas de paro".
Por el momento, desde la conducción de la central obrera piden cautela y ver realmente hasta dónde pretende llegar el Gobierno con la quita de derechos. Mientras tanto, dos de sus Secretarios Generales, Jorge Sola y Cristian Jerónimo, mantendrán reuniones con mandatarios provinciales, a quienes les pedirán que rechacen el proyecto de Ley de Modernización Laboral.