Siempre parece que se saben el reglamento de principio a fin. Como si fuese el Juego de la oca, desde que empezaron tuvieron la suerte de los dados (o de las sillas). El tablero no está sobre la mesa, sino dentro de las redes sociales. La Libertad Avanza, avanza y avanza, se vanaglorea de sus aciertos pero salta de casillero a la hora del error.
Hay juegos que son en equipo y hay que saber hacerlo. Otras veces de manera individual, pero representando algo. Sobre todo hay que ser leal: eso va a llevar que la próxima vez también te llamen. Claro que si sabés cómo vas a tener más oportunidades, aunque así también la fama que tengas siempre dependiendo de tu estrategia y formas.
Poner el olvido sobre la memoria fue una muy mala jugada. Saltarse casilleros cuando estos eran los primeros. Y hay que recaer en Milei y en Villarruel, quienes pregonar eso. En algún momento no iban a dar las cuentas y lo más increíble es que los mismos integrantes del equipo fueron quienes revelaron su estrategia. Los rivales, con más experiencia y partidas ganadas, se sorprenden y con pocos movimientos presionan a estos novatos pero aún así se mueven como patitos en el agua. De vez en cuando esperamos algo desde Unión por la Patria, UCR, CC o el partido que esté del otro lado. Pero son movimientos lentos, como de confianza a largo tiempo.
La visita a los genocidas, el abrazo a una de las épocas más oscuras de nuestro país, el normalizar un acto que ningún en tal cargo hubiese realizado y mucho menos organizado, fue uno uno de los movimientos más sorpresivos, cual filosofía de LLA, y que reavivó nuevamente una interna dentro del Gobierno nacional. Aunque no apunta directamente contra el Presidente, van en representación de su imagen como así también del país. Con suerte el pueblo no perdona, no olvida y es el que elige qué patitos próximamente estarán ocupando lugares en el tablero. Poder ver las disputas hace repensar que no por ser nuevos van a ser distintos, ya que a veces malo conocido es mejor que bueno a quererlo desconocer.
Todo daba a entender que el patito siempre avanzaba. Hasta ahora, que retrocede por caer en una trampa -construida por sí mismos-. De oca en oca y tuiteó porque me toca. Arrieta tiene los dados y ya pateó el tablero. ¿Cuál será la próxima jugada? El Juego de la oca va a empezar… y en este caso también hay que cuidar muy bien las sillas.