La Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires le dio media sanción al Régimen Provincial de Inversiones Estratégicas (RPIE), mejor conocido como el “RIGI bonaerense”, que fue impulsado por el gobernador Axel Kicillof en complemento al nacional, para impulsar las inversiones de entre 50 y 200 millones de dólares.
El mismo contempla una estructura de financiación para el desarrollo de nuevos procesos productivos; la construcción de nuevas plantas o la ampliación de instalaciones ya existentes en la industria manufacturera; iniciativas en sectores vinculados a servicios o de uso intensivo de recursos naturales y también, para proyectos estratégicos definidos por el gobierno provincial que generen valor agregado e impliquen la creación de puestos de trabajo de calidad.
El proyecto de ley que fue girado al Senado, fue sancionado con los 37 votos del oficialismo, con los de los dos bloques radicales y de la Coalición Cívica. Por su parte, Unión Renovación y Fe, los libertarios más dialoguistas se abstuvieron a votar, hecho clave para que pueda aprobarse esta ley. En tanto, el PRO, el PRO Libertad, el monobloque Libre y el Frente de Izquierda votaron en negativo.
Vale mencionar que contempla beneficios sobre los impuestos de Ingresos Brutos, Inmobiliario y de Sellos, divididos según el monto que de inversión al que se aplique. Hasta 50 millones de dólares tendrán 30% de exención impositiva por 5 años. Entre 50 y 200 millones de dólares, tendrán 25% de exención y beneficios por 4 años. En tanto que si superan los 200 millones tendrán 20% de exención por un lapso de 3 años. Sin embargo, el régimen considera que los proyectos de inversión mayores a 50 millones, tendrán que presentar un programa de desarrollo de proveedores y que al menos el 50% de los pagos deberán ser destinados a empresas radicadas en la provincia de Buenos Aires.
Esta iniciativa se dio en medio del fuerte cruce entre Kicillof y el presidente Javier Milei por la adhesión de la Provincia al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y la continua negativa de parte de YPF para instalar una planta de GNL en Bahía Blanca que, finalmente, se instaló en Río Negro. Pero, en las últimas semanas se conoció que la empresa socia, Petronas, se retiró del proyecto.
El debate
Quien defendió la ley fue Gustavo Pulti de Unión por la Patria (UxP), y además, marcó las diferencias con el RIGI nacional. En esa línea, aseguró que “impulsa el valor agregado, el trabajo, el empleo, la producción, la sustitución de importaciones, impulsa la sostenibilidad ambiental y mitiga la discriminación laboral que sufren las mujeres”, como así también, otorga beneficios tributarios y financieros. Con respecto a la Ley, sostuvo: “La decisión política de impulsar el RIGI bonaerense resulta una necesidad, un deber y una responsabilidad. Es imprescindible para que no sigan pagando los platos rotos los pequeños y medianos comerciantes y las pequeñas y medianas industrias”.
Por su parte, los legisladores de Izquierda cuestionaron que el peronismo “se suba a la agenda de Milei”, Guillermo Kane criticó que este RIGI complementa al nacional y profundiza el “saqueo”: “Las inversiones intensivas en recursos naturales, como la explotación petrolera en la costa atlántica, no sólo implican un saqueo económico sino también ambiental. Este modelo solo profundiza la destrucción del medio ambiente y de los recursos provinciales, mientras los trabajadores siguen pagando los costos de la crisis”.
El bloque de la UCR + GEN aclaró estar de acuerdo con el impulso del régimen, pero como no aceptaron modificaciones, decidieron abstenerse. Lo mismo detalló el diputado Valentín Miranda de UCR + Cambio Federal: “Falta más generosidad política del gobierno, falta que acepten que las modificaciones que propone la oposición son para mejorar las leyes”.
Por su parte, el libertario Guillermo Castello indicó que “el régimen propuesto se queda a mitad de camino, pretende componer nuevas melodías pero no se anima a ir al fondo. Le falta audacia” y por lo tanto, votó negativo. El bullrichista Fernando Compagnoni, del bloque PRO- Libertad, señaló que “es un régimen que expulsa, que espanta a las grandes inversiones. Nada que ver a lo que la Provincia estaba necesitando para sacar a nuestra gente de la pobreza”.
De esta manera, el proyecto obtuvo la media sanción, con 37 votos a positivos (UxP), 28 abstenciones (UCR + Cambio Federal; Acuerdo Cívico UCR+GEN; Coalición Cívica; Unión, Renovación y Fe). En contra hubo 27 (PRO; Pro-Libertad; La Libertad Avanza y los monobloques Libre, Frente de Izquierda y PTS-FIT).
Inversiones en el sector
Luego de obtener esta media sanción, el gobernador Kicillof anunció en Coronel Rosales que están “desarrollando la que probablemente sea la inversión más grande de la Argentina", en el puerto local. En ese sentido, destacó que en conjunto con la empresa alemana Oiltanking Ebytem S.A, asociada con YPF invertirá US$500 millones en Punta Alta.
“La puerta de salida del petróleo de Vaca Muerta en la provincia de Buenos Aires”, enfatizó, al mismo tiempo que lanzó una crítica a Milei: “Para los que canchereando terminan arruinando inversiones... Nosotros calladitos, trabajando intensamente” se logró esta inversión. Apartándose de lo que fue el “escándalo” con el GNL en Bahía Blanca.
Con respecto al proyecto, se trata de la corporación encargada de administrar las cargas y descargas de buques petroleros en el Puerto Rosales y de operar el almacenamiento de crudo en las playas de tanques. La composición accionaria se reparte el 70% para Oiltanking y el 30% restante a cargo de YPF. Y construirán seis tanques para almacenar 50.000 metros cúbicos cada uno, logrando ampliar la capacidad existente casi al doble.