En la
jornada de ayer, a partir de la cadena nacional que realizó Javier Milei
anunciando un Decreto de Necesidad y Urgencia con unas 300 medidas claves para
la desregulación de la economía, se conoció la derogación de la Ley de
Alquileres, la cual en los últimos meses había sufrido una serie de
modificaciones.
De esta
manera, con la nueva normativa, queda establecido que los plazos de los
contratos serán los que establezcan las partes, y en caso de que eso no se
aclare los mismos tendrán una duración de dos años.
Asimismo, a
partir de ahora las partes podrán pactar el ajuste del valor de los alquileres,
y “será válido el uso de cualquier índice pactado por las partes, público o
privado, expresado en la misma moneda en la que se pactaron los alquileres”.
También los
alquileres podrán establecerse en moneda de curso legal o extranjera,
dependiendo del acuerdo entre las partes.
En tanto,
con esta situación, los inquilinos comenzaron a tener dudas con lo que pueda
ocurrir con los contratos vigentes. En ese aspecto, el referente de Inquilinos
Agrupados, Gervasio Muñoz, explicó que “todos los acuerdos ya pautados seguirán
hasta su finalización”, aunque destacó que eso debe ser así “en términos
teóricos”.
“En
términos de la vida real lo que va a suceder es muchísima presión por parte de
propietarios e inmobiliarias para firmar contratos nuevos”, dijo el referente
del sector.“Si desregulás los alquileres, hacés un ajuste y la inflación se
triplica, las consecuencias no son solo habitacionales, son sociales”,
concluyó.