No es una novedad escuchar la frase de que “la política está en crisis”
ya que, con el paso del tiempo, se ha empezado a expandir cada vez más esa
visión de la clase política en su conjunto. Incluso, algunos personajes como
Javier Milei han utilizado este hartazgo de la sociedad para beneficios
personales, vendiendo la idea de que “algo distinto” podría cambiar las cosas.
Pero del dicho al hecho hay un largo trecho, reza el famoso refrán, y
eso está empezando a quedar en evidencia cada vez más a medida que avanzan los
días de Milei como Presidente de la Nación.
Más allá del mal resultado de las políticas que el mandatario viene
aplicando, la demostración de que tanto él como su partido tienen la misma
esencia que el resto, se está viendo con los manejos internos del Gabinete y
con hechos de corrupción como fue el escándalo de los alimentos no entregados a
comedores.
Como si fuera poco, a esto se le sumó la turbulenta salida de Nicolás
Posse de la jefatura de Gabinete, noticia que se dio a conocer el pasado 27 de
mayo a las 21:30.
Estas situaciones, que dejan al Gobierno en un estado de debilidad cada
vez mayor, se dan en un escenario político adverso para todos los partidos. Hoy
ninguno de los diferentes frentes se salva y todos cuentan con problemas a
niveles internos y, lejos de saber aprovechar esta situación, el Ejecutivo
comienza a adoptar posturas de autodestrucción inéditas.
Mientras tanto, el peronismo se sigue hundiendo en la crisis propia, el
radicalismo se encuentra separado en tres vertientes y el PRO se pelea por ver
quién se queda al lado del Presidente y quien se para en la vereda de enfrente.
La Cámpora calienta la discusión justicialista
Con epicentro en la provincia de Buenos Aires, el peronismo afronta una
etapa de reconstrucción tras el cachetazo electoral del año pasado y ahora la
discusión en la provincia más populosa del país gira en torno a la figura del
gobernador Axel Kicillof.
El mandatario bonaerense quedó como uno de los pocos ganadores dentro de
Unión por la Patria y emerge como principal líder opositor, ganando terreno
dentro del Justicialismo, lo que genera ciertos resquemores dentro de La
Cámpora. Si bien en los últimos días se intentó poner paños frías a las
discusiones internas a cielo abierto, el ministro de Desarrollo de la Comunidad
bonaerense, Andrés ‘Cuervo’ Larroque, e intendentes cercanos a Kicillof insisten
en marcar diferencias con la conducción que plantea el camporismo.
Desde La Patria Es el Otro, el espacio que fundó Larroque tras alejarse
de La Cámpora, insisten en que desde el espacio que comanda Máximo Kirchner
cuestionan al Gobernador “por tener iniciativa”. En las últimas semanas, el
hijo de la expresidente salió a negar una hipotética interna -más allá de que
la disputa llegó a darse incluso ante los micrófonos- y desde el lado de
Kicillof sacaron el pie del acelerador guardando sus interlocutores,
principalmente los Jefes Comunales. Sin embargo, Larroque insistió con las
críticas y avivó el enojo camporista.
En paralelo a este “mano a mano”, en el Frente Renovador de Sergio Massa
no tomaron con agrado que sectores cercanos a Kicillof impulsen su propio
armado y busquen quedarse con la conducción del Concejo Deliberante en
territorios gobernados por intendentes massistas. El chispazo que encendió la
mecha fue el caso Roque Pérez, en donde el Jefe Comunal perdió la conducción
del legislativo a manos de la oposición y con una ayuda clave del bloque “PJ
Axel Conducción”.
Frente a este panorama, Alexis Guererra, vicepresidente primero de la
Cámara de Diputados provincial planteó: “Lo de Roque Pérez esperamos que sea un
acontecimiento aislado y que no tenga que ver con una estrategia generalizada
del espacio que fogonea una posible futura candidatura de Axel a Presidente”.
“Si esto se va a replicar en otros Concejos Deliberantes donde el bloque
que tiene intereses sobre Axel complica o entorpece la gestión de intendentes
del FR, ese es y será nuestro límite y actuaremos en consecuencia ya sea en la
Cámara de Diputados como en todos aquellos municipios donde tenemos
representación”, lanzó el referente del Frente Renovador.
El PRO, en llamas
El PRO atraviesa el momento más complejo desde su fundación. La interna
a cielo abierto entre su actual presidente Mauricio Macri y su antecesora
Patricia Bullrich gana temperatura con el paso de las horas fomentada por las
diferencias que poseen respecto a la conducción partidaria como así también el
rol que tiene que tomar el partido amarillo respecto al Gobierno nacional.
Mientras la ministra de Seguridad de la Nación pretende que el PRO apoye
sin condicionamientos a la administración de Javier Milei -de la cual forma
parte- desde el entorno del expresidente de la Nación pretenden que se mantenga
la autonomía del partido amarillo más alla del respaldo que se le pueda brindar
al oficialismo en diversos temas.
Si bien el partido atraviesa tensiones internas desde hace largas
semanas, tal como relató este medio en la última edición, el conflicto escaló y
libró una batalla sin precedentes en el territorio bonaerense donde el macrismo
impulsó la renuncia de 24 de los 33 consejeros y dejó acéfala la conducción
encabezada por la bullrichista Daniela Reich, obligando a convocar elecciones
dentro del partido. “Son minoría”, dejaron trascender desde el entorno del
fánatico de Queen.
En el bullrichismo saben que tienen poder de fuego en la opinión pública
y lo pusieron en marcha con el lanzamiento del bloque PRO Libertad que
significó la ruptura del bloque amarillo en la Legislatura bonaerense y dejó en
claro que para la ministra el futuro es codo a codo con Milei.
Tras este movimiento, desde el macrismo empezó un operativo para
aislarla del partido y entre las filas de los que responden al ex mandatario se
baraja la posibilidad de quitarle la presidencia de la Asamblea del partido que
deberá asumir en julio tras un acuerdo interno previo.
Desde el lado del expresidente advierten que se mantendrá en silencio
hasta que se apruebe la Ley Bases y luego saldrá a jugar abiertamente, marcando
matices con la Casa Rosada y desplegando un proyecto con el que prevé “volver a
las raíces” del PRO.
El revoltijo radical
Tras las elecciones del año pasado, la Unión Cívica Radical (UCR) quedó
completamente partida con representantes en el oficialismo, la oposición más
extrema y los sectores dialoguistas.
La conducción nacional del partido radical está en manos del líder de
Evolución, el senador Martín Lousteau, desde diciembre del año pasado. Desde el
inicio, el exministro de Economía se posicionó dentro de la oposición más
férrea contra el gobierno liberal rechazando el mega DNU y la Ley Bases
oficialistas. El punto más álgido se vivió en el marco del conflicto
universitario en el que el parlamentario tomó la bandera estudiantil y docente
para presentar batalla.
Todos estos factores hicieron estallar al sector radical más cercano a
la Casa Rosada. El ministro de Defensa, Luis Petri, aseguró que hay dirigentes
radicales dispuestos a conformar una alianza con La Libertad Avanza (LLA) y el
PRO de cara a las elecciones legislativas del 2025. “Estamos trabajando para
que el año que viene LLA, el PRO y parte del radicalismo conformen un espacio
común. Claramente compartimos electorados. Nuestro electorado está comprometido
con este proceso que estamos llevando adelante por Javier Milei", indicó
el ministro.
El mendocino pretende tomar la batuta junto al gobernador de Mendoza,
Alfredo Cornejo, del sector radical más afín a Javier Milei escudándose en que
“el cambio” que representa el liberal es el único que puede “combatir el
kirchnerismo”. A esta diáspora hacia las filas de LLA podría sumarse el
marplatense Maximiliano Abad, actual presidente del Comité Bonaerense quien en
los últimos comicios jugó junto a Patricia Bullrich y hoy ocupa una banca en el
Senado. En los últimos días, se mostró con una agenda cercana al oficialismo y
dio lugar a lecturas entre líneas.
Por último, el diputado Facundo Manes se cortó de sus correligionarios y
habilitó a los propios a comenzar a
trabajar para robustecer su proyecto político que apunta a competir por
la Presidencia en 2027. Con una cena en La Rural, el neurocientífico dio el
puntapié inicial para salir nuevamente a la cancha.
El espacio de dirigentes –legisladores e intendentes- que se referencian
con Manes pretende construir una alternativa “de centro nacional”, en disputa
con el oficialismo partidario en la provincia de Buenos Aires en manos de
Maximiliano Abad y con guiños a otras fuerzas de oposición al gobierno de
Javier Milei.