La renuncia de Fabián Doman a la presidencia de Independiente impactó de lleno en el ala dura del PRO bonaerense. Es que con la salida del periodista, el sucesor natural es el intendente de Lanús y precandidato a gobernador bonaerense, Néstor Grindetti, quien deberá decidir si se hace cargo del club de Avellaneda o se enfoca de lleno en la carrera política.
De acuerdo al estatuto, «el Vicepresidente 1° ejercerá provisoriamente las funciones que según el artículo anterior le corresponden al Presidente, en los casos de ausencia temporaria, licencia, enfermedad o cualquier otro impedimento no mayor a 90 días». Por lo tanto, Grindetti deberá hacerse cargo de la conducción, pero sus intenciones de ir por el sillón de Kicillof harían que se corra y llame a elecciones.
En consecuencia, el actual intendente de Lanús estaría al frente de Independiente por tres meses y luego convocará a una asamblea donde llamaría a elecciones para elegir al nuevo presidente.
En su carta de salida, Doman dejó entrever la posible existencia de cortocircuitos políticos entre Grindetti y el diputado y miembro de la Comisión Directiva, Cristian Ritondo, que habrían afectado la interna del Rojo.
En la misiva, el ahora expresidente agradeció el apoyo de Ritondo, pero no mencionó a Grindetti. “Independiente tendrá que aprender a convivir no solo en el plano dirigencial sino en todo lo que lo rodea como institución con menos rencor y resentimiento. Ni siquiera hay una grieta. Hay un todos contra todos sin sentido”, cuestionó.