A horas del encuentro entre el presidente Javier Milei y el Papa Francisco, la Iglesia Católica insistió en su pedido por el envío de alimentos a comedores populares y se mostró en contra de la eliminación de los movimientos sociales como intermediarios que propone el Gobierno.
“Hoy nadie puede asumir la cantidad y complejidad del trabajo social de manera individual, y es por eso que insistimos en integrar a todos aquellos que con enorme sensibilidad atienden a los más pobres y en que también se les dé la ayuda necesaria para que puedan seguir haciéndolo”, señaló la Comisión Episcopal de Cáritas a través de un comunicado.
“Por eso insistimos en integrar a todos aquellos que con enorme sensibilidad atienden a los más pobres y en que también se les dé la ayuda necesaria para que puedan seguir haciéndolo”, insistieron.
“No es difícil sortear las dificultades y desacuerdos presentes volviendo a poner en el centro lo que siempre ha debido seguir allí: las personas y familias que viven en la pobreza o la indigencia, especialmente los niños y los ancianos. Lo demás, está demás”,insistieron los prelados.
En el mismo texto, los obispos agradecen la confianza que los estados en sus distintos niveles –nacional, provincial y municipal– han tenido en Cáritas a lo largo de décadas, “cimentada en el trabajo incansable de infinidad de voluntarios de Cáritas en todo el país y de la transparencia para el uso de los fondos”.