La aprobación del nuevo Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) establecido en la Ley Bases desencadenó la discusión entre el oficialismo y la oposición de La Plata. El bullrichismo impulsó un proyecto de ordenanza para que la capital bonaerense adhiera a la iniciativa y busca presionar al gobernador Axel Kicillof, quien se mostró crítico de la norma aprobada por el Congreso.
La concejala del unibloque PRO - Libertad, Belén Muñoz, presentó en las últimas horas un proyecto de ordenanza para que la Municipalidad de La Plata adhiera al RIGI tal como hicieron otras localidades bonaerenses como Tres de Febrero y San Isidro. Ambos distritos son gobernadores por el PRO.
La medida, que tomará estado parlamentario tras el receso invernal, autorizal al intendente Julio Alak a "suscribir con el Estado nacional y la Provincia de Buenos Aires los convenios pertinentes y toda otra documentación que resulte necesaria a los efectos de la puesta en marcha de las operatorias que se consignan en el capítulo VII" de la Ley Bases. No obstante, desde el oficialismo se pronunciaron en sintonía con la postura que adoptó Kicillof, quien se mostró crítico de la iniciativa.
"Creemos que la medida es la adecuada para impulsar una mayor inversión privada y el crecimiento de la productividad laboral de nuestra economía regional, dos factores imprescindibles para generar desarrollo económico y reducir la pobreza", señaló Muñoz al impulsar la iniciativa, al tiempo que destacó que el objetivo de la propuesta es priorizar el crecimiento de industrias lempiras como el turno y la economía del conocimiento.
Desde el partido amarillo buscan presionar a través de los Municipios a que la administración de Axel Kicillof selle la adhesión a la iniciativa que propone incentivos para las inversiones en sectores estratégicos de la economía.