Uno de los primeros movimientos de Javier Milei en la política internacional fue dar marcha atrás con la decisión del gobierno de Alberto Fernández de ingresar al grupo de economías emergentes BRICS y reafirmó el alineamiento con Israel y Estados Unidos. La provincia de Buenos Aires y otras administraciones provinciales buscan polarizar con la Casa Rosada y avanzan con la decisión de adherirse a este conglomerado de países. El gobernador bonaerense Axel Kicillof se pone al frente de la cruzada y otros mandatarios peronistas se pliegan a las filas.
Desde la asunción del liberal al frente de la Casa Rosada, las provincias comenzaron a moverse para lograr sellar vínculos con el mundo para conseguir financiamiento e incentivar la producción local. En el caso de la provincia de Buenos Aires, la administración de Axel Kicillof hizo lugar a una agenda internacional con fuerte interés en el vínculo bilateral con China a través del embajador del país asiático en el país, Wang Wei, al que el gobernador consideró “un amigo”.
El gigante asiático es uno de los popes de los BRICS, conformado inicialmente en 2010 por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, pero que durante los últimos años sumó nuevos miembros -muchos de ellos de Medio Oriente-. “La relación entre los países tiene que estar guiada por la inteligencia, por el mutuo beneficio y una visión multipolar de manera que califico de bochornosa la decisión del actual Gobierno de no incorporarse a los BRICS”, señaló Kicillof en el marco del I Congreso de Sinólogos Latinoamericanos organizado por la Universidad Nacional de José C. Paz (UNPAZ) y reafirmó que la administración bonaerense tiene la “vocación” de incorporarse al bloque como provincia adherente “ni bien tengamos la posibilidad".
Kicillof viene aceitando la relación entre el Estado bonaerense y los BRICS desde principios de año a través de reuniones con representantes chinos, indios y brasileros, todos miembros fundadores del bloque. Uno de los últimos movimientos de calle 6 en la relación con el gigante asiático fue la ronda de negocios que encabezó el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, con funcionarios y empresarios de la provincia china de Hebei.
En sintonía, desplegó medidas para agilizar el comercio entre las partes: por ejemplo, el Banco Provincia incorporó las operaciones de crédito indirecto en yuanes, lo que implica que podemos realizar intercambios de monedas entre el peso y el yuan de forma directa, sin pasar por ninguna otra moneda en el intercambio.
Tierra del Fuego y La Pampa
Otra de las provincias que allana el camino para sumarse a los BRICS es Tierra del Fuego. El secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales, Andrés Dachary, afirmó que la administración de Gustavo Melella tomó la decisión de solicitar el ingreso como provincia adherente al bloque de los BRICS, impulsando la creación de “una red de regiones de los Estados que lo componen“.
“Motiva esta decisión las oportunidades y beneficios económicos y comerciales que significarán para todas y todos los fueguinos formar parte del grupo de países que representan el 25% del PIB mundial“, subrayó el funcionario y agregó detalló que “para nuestra gestión es fundamental profundizar el vínculo con aquellos Estados que históricamente han sido incondicionales con su apoyo a nuestros legítimos derechos soberanos sobre la Cuestión de las Islas Malvinas”.
En la misma línea se pronunciaron desde La Pampa, aunque reconocieron que hoy es una posibilidad lejana. De acuerdo a datos oficiales, entre el 60% al 70 por ciento de las exportaciones pampeanas van a los BRICS, principalmente a través de carnes y granos. A principio de junio, el gobernador pampeano Sergio Zilotto recibió a una delegación de China para iniciar negociaciones a fin de agilizar desembolsos. Empresarios chinos manifestaron especial interés en la zona franca aledaña a General Pico, como lugar para emplazar inversiones vinculadas a granos y carnes y en el oeste de la provincia, por su potencial energético.
China y Brasil parecen ser la puerta de entrada, el primer paso, al bloque de países cuyo PBI superó al de sus homólogos del G7 (Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, Francia, Alemania, Italia y Japón) en términos de paridad de poder adquisitivo como porcentaje del PBI mundial.
La posibilidad de que una provincia pueda adherir a los BRICS, a contramano de la posición del Gobierno de la surge del artículo 124 de la Constitución Nacional sancionada en 1994, el cual establece que corresponde a las provincias el dominio originario de los recursos naturales existentes en su territorio.
Asimismo, este artículo expresa que “las provincias podrán crear regiones para el desarrollo económico y social y establecer órganos con facultades para el cumplimiento de sus fines y podrán también celebrar convenios internacionales en tanto no sean incompatibles con la política exterior de la Nación y no afecten las facultades delegadas al Gobierno federal o el crédito público de la Nación; con conocimiento del Congreso Nacional. La ciudad de Buenos Aires tendrá el régimen que se establezca a tal efecto”.
Si bien, no es tarea sencilla que se concrete la adhesión pues requiere un proceso que involucra a ambas partes y debe sortear diversas etapas, la intención de las provincias de sumarse al bloque significa un posicionamiento político en medio de las disputas de dos modelos económicos.