Tras dos años como senadora de la provincia de Buenos Aires, Érica Revilla, retomó el año pasado las tareas ejecutivas tras asumir un nuevo mandato al frente de la intendencia de General Arenales y se convirtió en una figura relevante dentro de los jefes comunales de la Unión Cívica Radical. La actual vicepresidenta del partido a nivel provincial -que transita el final del camino- es palabra autorizada en la discusión interna a la que, entiende, le falta diálogo y debate sobre el rol del partido de cara al futuro.
La intendenta de la localidad del norte de la provincia de Buenos Aires se refirió al proceso de renovación de autoridades del Comité Provincia y pidió más diálogo interno. “El radicalismo tiene 133 años de historia y fue pasando por distintos momentos. Somos un partido orgánico, democrático porque nuestras decisiones las hemos tomado siempre en convenciones, levantando la mano y escuchando todas las posturas”, remarcó sobre las discusiones puertas adentro y señaló que el partido centenario no afronta un momento “sencillo”.
“No es sencillo para un partido histórico de tantas luchas, de tanto debate interno. Está faltando diálogo, más consenso, de bajar la bandera de cada uno y de pensar en el bienestar general de los argentinos”, señaló y reflexionó: “En la política veo que priman los intereses del metro cuadrado”.
“Me cuesta en este momento encontrar líderes inspiradores, con ideales, con sentimientos de transformar. Hay que ser y parecer, tener coherencia, hay mucho para cambiar y pensar de la política. No estoy de acuerdo con cómo se está manejando el partido a nivel nacional”, criticó sobre la conducción del Comité Nacional de la UCR está en manos del senador nacional Martín Lousteau.
Revilla llegó a la vicepresidencia del partido acompañando al senador nacional Maximiliano Abad, quien convocó a sus correligionarios a conformar una lista de unidad entre los distintos sectores internos de cara a la renovación de autoridades del próximo 6 de octubre. Sin embargo, desde el sector que lidera Lousteau no se pronunciaron en la misma línea ni tampoco lo hizo el diputado nacional Facundo Manes, quien señaló que la UCR debe dejar de ir “detrás del PRO”.
La intendenta bonaerense pidió “profundizar la vocación de poder” del partido: “Nos pasó que estamos en Juntos y hemos conformado espacios y alianzas pero no debemos perder nuestro objetivo, nuestro horizonte y nuestra identidad”.
No obstante, señaló que desde el 2015 el espacio cuenta con “mayor cantidad de intendentes, legisladores y eso nos ha dado un volumen, no solamente de experiencia, sino de territorialidad”.
“Es un partido que en el ámbito provincial le hemos dado dinamismo y modernización, mayor territorialidad, porque si bien hay Comités en cada localidad del país, necesitamos profundizar la vocación de poder”, subrayó sobre el avance del partido y resaltó la labor del Foro de Intendentes Radicales, que se reúne mensualmente para definir el rumbo de la gestión de los jefes comunales de la UCR.
El semestre de Milei
La Jefa Comunal se refirió también a los primeros seis meses de la administración de Javier Milei: “Son meses complejos”. “No comparto que se utilice la violencia, el insulto, que se maltrate. Ni del presidente o hacia el presidente porque me parece que las investiduras se deben respetar para consolidar un país”, reflexionó y subrayó que “el respeto, el diálogo y el consenso debe estar y no perder de vista a la gente”.
En la misma línea, Revilla señaló que “hay muchos mensajes que no están claros”, pidió “trabajar mucho en educación” y remarcó su “apoyo” a la administración nacional. “Si al presidente le va bien nos va bien a todos”, cerró.
“A nivel nacional pasa que muchas veces se coincide en algunas políticas y otras no, y si bien duele cuando el presidente habla sobre el radicalismo tan despectivamente y menospreciando, nosotros somos parte de la historia, trabajamos muchos para construir consensos, e independientemente de lo ideológico queremos que le vaya bien a quien gobierna, porque de esa forma nos va a ir bien a todos”, selló.
Por último, la intendente coincidió con sus correligionarios e intendentes de otras fuerzas que, en diálogo con este medio, expresaron la falta de diálogo con la Casa Rosada. “Uno toca puertas por las cuestiones que nos preocupan o las deudas pendientes, y hasta ahora pocas respuestas tuvimos”, remarcó Revilla semanas atrás y selló: “Nos atienden pero no hay soluciones, y esto complejiza la situación”.