Durante este viernes se llevó a cabo una manifestación en
contra de la mudanza de la Zona Roja a la avenida 122, por lo que el colectivo
de diversidad, trabajadoras sexuales y vecinos autoconvocados se concentraron
frente a la Municipalidad de La Plata.
En el lugar, diversas activistas ofrecieron sus
declaraciones en rechazo al traslado: “Tiraron a las mujeres al matadero, sabés
lo que pasa en la 125”. Posteriormente, señalaron que las personas
travestis-trans “no son un número más”.
Además, aseveraron estar “hartas” de la persecución a causa
de sus identidades de género. Es así que Glenda, una joven trans que sufrió una
agresión por un grupo de hombres en 7 entre 47 y 48, relató que se siente
perseguida y que en dos ocasiones se sintió hostigada por la policía.
“Ayer (jueves) y anteayer (miércoles) me vine caminando a
casa desde el centro, y me siguieron 3 patrulleros distintos”, comentó
posteriormente a El Editor Platense.
Luego profundizó: “Uno me vio en Plaza San Martín, me siguió
hasta pasar Plaza Italia y el Diagonal; otro empezó desde la Terminal de Ómnibus hasta 1 y
36; y el tercero estaba sobre la avenida 32 y dobló sobre 1. Me vieron entrar a
mi casa, eso el lunes. Y ayer (jueves) me siguió el mismo casi todas las
cuadras, medio metiéndose entre calles cada tanto”.
Ante esto, exigieron el cese de estigmatización y “no a la
segregación en base a la identidad sexual”.
A la protesta también se unieron las manteras, quienes
denunciaron que las autoridades no las dejan trabajar: “Reciclar ropa no es
delito, genera trabajo, la feria no es delito”.