El fiscal Gustavo García, uno de los que interviene en el juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa, dijo al iniciar su alegato que los ocho acusados atacaron "por sorpresa, a traición, sin que tuviera ninguna posibilidad de defenderse" a la víctima.
Asimismo, García encuadró el delito en la figura de "homicidio doblemente agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas en concurso ideal con lesiones". Siguiendo sobre esta línea, aseguró: "El dolo está demostrado sin lugar a duda, fue como disparar un arma de fuego".
El representante del Ministerio Público Fiscal inició el alegato con la exposición de unas filminas, con las que repasa la prueba presentada a partir de los testimonios de cuatro amigos de Fernando y tres empleados del boliche "Le Brique" de Villa Gesell, para referirse al incidente en el interior del lugar, que consideró "el móvil" que generó que lo mataran afuera.