Ante una inminente concesión por parte del Estado Nacional de la Hidrovía Paraná-Paraguay, el vicepresidente de la Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC), Luis Zubizarreta, fue consultado por El Editor Platense para ver cómo afectará esto al comercio no sólo de la provincia de Buenos Aires, sino de nuestro país.
"Cuando mirás el mapa de producción argentina, una gran parte de lo que exportamos, que son los granos, la minería, viene de la zona centro-norte. Con lo cual, el corazón exportador de nuestros principales productos de exportación, está en la zona de Rosario. Entonces, cuando mirás de los granos cuánto se exporta por zonas, pasará que más o menos el 80% se exporta desde Rosario, y más o menos un 20% se exporta desde otros puertos, que básicamente son Bahía Blanca y Necochea" comienza diciendo Luis Zubizarreta.
Sobre esto, explicó las ventajas y desventajas de la ubicación geográfica de nuestro país al sostener que "Argentina tiene una desventaja geográfica, que es que está alejado de los principales mercados. Nosotros estamos en un punto del mapa, cuando mirás el plano inferior, y estamos más lejos que otros de los competidores de Argentina que producen granos, como puede ser Estados Unidos o Brasil, que están más cerca de los destinos. Pero tenemos una cosa que nos ayuda mucho, y es justamente el río".
Las ventajas de la Hidrovía Paraná-Paraguay
"Un río que sale del Paraná, que llega hasta el corazón productivo de Argentina, que como les decía es Rosario, con una profundidad natural navegable. Entonces, ahí, si querés, la contra de que estamos más lejos, se achica un poco, porque los barcos van a poder llegar hasta el corazón productivo y nos evitamos transportar mercadería internamente hacia puertos, como les pasa a nuestros competidores. Ellos están más cerca de los mercados, pero tienen la producción muy lejos de los puertos y tienen costos de fletes con distancias más largas" sentenció sobre las ventajas de la hidrovía.
Y continuó explicando "pero el río tiene en general tiene curvas, y en esas curvas la velocidad de la corriente suele disminuir y se depositan los sedimentos y se forman lo que se llaman bancos. Entonces, en la mayoría de los trechos del río la profundidad es enorme y podrían navegar buques con carga completa, pero en ciertos puntos se forman esos bancos que impiden que los barcos pasen con la carga completa, y lo que se ha hecho históricamente en todos los ríos es dragar esos puntos, es decir, mandar un equipo especializado, un barco especial que mueve la arena del fondo de esos bancos y la deposita a un costado".
Confiar en un privado para que haga el trabajo del Estado
"En el pasado, hace mucho tiempo, quien hacía esas obras era el Estado, pero el Estado no tenía recursos, no tenía equipos o tenía equipos viejos. Entonces, en el año 93 o 94, se decidió hacer una concesión, igual que una ruta, es decir, en vez de que lo tenga que hacer el Estado y no lo hace, porque no tiene la manera de hacerlo, contratemos a un privado que administre como si fuese una ruta al río, que se comprometa a hacer ese trabajo y que cobre un peaje, como en una ruta concesionada" describió Luis Zubizarreta sobre los comienzos de la Hidrovía Paraná-Paraguay a cargo de un privado.
Consultado sobre como continuó esta vinculación con un privado para concesionar una ruta fluvial, informó que "se hizo un contrato, obviamente que estas son obras bastante grandes, que requieren una inversión grande, y cualquiera que viene a hacerlo quiere un contrato a largo plazo, entonces en el '95 se hizo un contrato al menos por 20 años. Y esa empresa que ganó la licitación hizo un cambio que fue fenomenalmente positivo para el comercio exterior argentino, porque en un río que tenía una profundidad baja e inestable, esta empresa hizo un mantenimiento del dragado y profundizo esos bancos, lo que permitió que entraran barcos más grandes y que se lleve una carga generando una economía enorme, porque el costo del flete se achicó un montón y funcionó muy bien".
Un río eficiente
"En el gobierno de Cristina Fernández, se otorgó una prórroga a la concesión con una exigencia de un aumento de la profundidad, y ahora, terminó la concesión. Ahora, finalmente salieron los pliegos y se está haciendo una nueva licitación que busca, que los barcos más grandes, que necesitan más calado, puedan navegar, por lo que se aspira a modernizar ese sistema del río de modo tal que entren barcos que permitan mayores cargas y seguir bajando los costos de los fletes. Ese proceso está en curso y se supone que si todo anda bien, en un par de meses debería terminarse con la adjudicación a una nueva empresa concesionaria. Nosotros estamos a favor de eso porque estamos convencidos de que un río más eficiente le va a dar más competitividad a la Argentina para poder exportar e importar productos porque va a dar una logística más barata", concluyó Luis Zubizarreta.