Graciela Sosa, la madre de Fernando Báez Sosa, pidió la palabra antes de los alegatos de la defensa de los ocho rugbiers; entre lágrimas y con un profundo dolor, aseguró: "Nunca pensé esta presenciando el asesinato de mi hijo".
"Nunca pensé que estaría en este lugar, siempre creí que algún día mi hijo se recibiría y que yo estaría viendo cómo él defendía a la gente", agregó la madre del joven, quien además dijo: "Me costó muchísimo estar en este lugar, cargar la valija para venir a Dolores".
Siguiendo con sus declaraciones y ante la presencia de los detenidos y de modo desgarrador, admitió "Nunca me atreví a mirar los videos. Acá los vi reiteradas veces y miles de veces, me costó horrores ver la forma en la que asesinaron a mi hijo".
"Es una angustia impresionante que nuca podre olvidar, cuando mi hijo levantaba la mano y pedía piedad y le seguían dando patadas tras aptadas", dijo completamente afligida Graciela previo al comienzo de los alegatos.
Con la voz quebrada, reconoció que cuando vio los videos del crimen de Fernando tuvo "la sensación de madre para tirarme sobre él, para que esas patadas fueran para mi, porque yo daría la vida por mi hijo".
Por último, para cerrar pidió nuevamente a los jueces una sentencia ejemplar: "Quiero que paguen lo que hicieron, no le tuvieron piedad para nada, solo quiero justicia". Cabe recordar que la sentencia se conocerá a fin de mes o en los primeros días de febrero.