La inseguridad no da respiro en La Plata. La localidad de Ringuelet atraviesa semanas marcadas de tensión por una seguidilla de hechos delictivos que mantienen en vilo a vecinos y comerciantes, con robos a viviendas, entraderas, hurtos en locales y ataques a vehículos como denominador común.
En las últimas horas, los frentistas se reunieron para exponer su preocupación y pedir mayor seguridad ante la ola de delitos que no da respiro. Incluso, advierten, ya no saben qué maniobra de prevención realizar ya que los malvivientes se las ingenian para sortearlas.
Durante los últimos tres meses, distintas denuncias reflejaron una creciente preocupación por la inseguridad en Ringuelet, donde los delincuentes repiten modalidades similares: ingresos forzados, engaños a adultos mayores y aprovechamiento de la falta de iluminación.
Jubilados con miedo en Ringuelet
Uno de los hechos más graves ocurrió a fines de diciembre, cuando una jubilada de 93 años fue víctima de una violenta entradera. La mujer permitió el ingreso de una persona que pidió pasar al baño y, una vez dentro, fue empujada al piso y amenazada mientras le robaban pertenencias. El episodio generó fuerte conmoción entre los vecinos de la zona.
A fines de octubre, una jubilada fue víctima de un violento robo dentro de su vivienda en la zona de 530 entre 18 y 19. Mientras dormía, los delincuentes ingresaron a la casa, redujeron a la mujer y le sustrajeron un monto de dinero que correspondía al cobro de su jubilación. Luego del robo, los malvivientes escaparon por los pasillos de un asentamiento cercano.
Comercios y vehículos: más robos en Ringuelet
En paralelo, también se registraron robos y tentativas de hurto en comercios de Ringuelet. En uno de los casos, una mujer fue detenida tras intentar sustraer prendas de un local de ropa ubicado en las inmediaciones de Camino Centenario, quedando imputada por hurto en grado de tentativa.
La inseguridad también golpeó a los automovilistas. Vecinos denunciaron robos de ruedas y daños a vehículos estacionados en la vía pública, una modalidad que ya se había repetido en meses anteriores y que volvió a encender las alarmas en el barrio.
Si bien en algunos casos hubo operativos policiales y detenciones, los frentistas aseguran que los hechos se repiten y reclaman mayor presencia de patrulleros y medidas de prevención, sobre todo durante la noche y la madrugada.
“Estamos cansados de vivir con miedo”, señalaron vecinos de Ringuelet, quienes advierten que la situación se agravó en las últimas semanas y piden respuestas urgentes a las autoridades.