Un grave hecho de inseguridad tuvo lugar el pasado lunes, cuando un jubilado fue secuestrado por delincuentes en la localidad platense de Abasto y trasladado a su vivienda en Quilmes en horas del mediodía. Los malvivientes continúan prófugos.
Todo se inició cerca del mediodía, cuando la víctima salía de su casa quinta en calle 496, entre 224 y 226, Abasto y fue interceptada por al menos tres delincuentes armados que ingresaron al predio. Los asaltantes, que actuaban de manera organizada y utilizaban guantes de látex, lo redujeron rápidamente y le exhibieron una imagen de su vivienda en Quilmes, lo que dejó en evidencia una tarea de seguimiento previa.
Los agresores le exigieron dólares, pero ante la falta de dinero decidieron concretar un traslado forzado. El jubilado fue obligado a subir a su propio vehículo, un Peugeot 206 de color negro, donde fue inmovilizado con una soga y le cubrieron el rostro. El automóvil avanzó escoltado otro rodado de apoyo, de color bordó, que los seguía por la Ruta 2 rumbo a Quilmes.
Secuestro en Abasto: los delincuentes no pudieron realizar el robo
El plan se vio frustrado al arribar a la vivienda ubicada sobre la calle Manuel Quintana, en Quilmes, donde desde un balcón, la esposa del jubilado, de 72 años, notó una situación sospechosa, cerró de inmediato la puerta con los pasadores y activó la alarma vecinal. El sonido de la alerta y la reacción de los vecinos obligaron a los delincuentes a huir rápidamente del lugar.
El hombre no sufrió lesiones, aunque los malvivientes escaparon a bordo de su vehículo y el hecho provocó una fuerte conmoción en la zona. Además, cámaras de seguridad de una vivienda cercana habrían captado parte del recorrido, el cual sería fundamental para identificar a los responsables del secuestro y el robo.