El diputado provincial Francisco Adorni, hermano del Jefe de Gabinete, salió con los tapones de punta contra el gobierno de Kicillof, a quien acusó de querer " comprar penes de madera y toneladas de gel íntimo" con el dinero de los contribuyentes. El legislador libertario quiere erradicar el Impuesto Automotor, que a partir de este año se pagará todos los meses.
En línea con la narrativa libertaria anti impuestos, Adorni presentó un proyecto en la Cámara de Diputados bonaerense para eliminar el Impuesto Automotor, popularmente conocido como "patente". Según el diputado platense, se trata de "un impuesto abusivo y aberrante" por lo que buscará desterrarlo de las cuentas públicas.
"Lamentablemente tengo una mala noticia para darte: parece que Kicillof quiere comprar más penes de madera y toneladas de gel íntimo", informó Adorni en sus redes sociales, antes de criticar con dureza la decisión de ARBA de cobrar la patente todos los meses. En ese sentido, el hermano del ex vocero de Mieli no dudó en calificar a la Provincia de Buenos Aires como "la peor administrada del país".
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Los argumentos de Francisco Adorni para eliminar la patente
La iniciativa, según explicó el legislador platense, busca “aliviar la carga tributaria sobre los contribuyentes, estimular el consumo interno y promover la eficiencia del gasto público provincial”. En ese marco, el referente libertario volvió a cargar contra la decisión de mensualizar el tributo, que hasta ahora se abonaba en un pago anual o en cinco cuotas y que desde marzo pasará a dividirse en diez.
Para Adorni, el cambio “disimula el monto total a pagar” al fragmentarlo en más cuotas, aunque en términos prácticos implica duplicar la cantidad de vencimientos anuales. El diputado sostuvo que el Impuesto a los Automotores -que alcanza a autos, camionetas, acoplados, casillas rodantes y motocicletas- es uno de los principales focos de reclamo ciudadano por su “desproporción respecto del valor real del vehículo”.
“El Impuesto a los Automotores constituye, desde hace décadas, una de las principales fuentes de reclamo ciudadano por la presión fiscal que genera sobre la clase media bonaerense”, afirmó. Además, aseguró que su incidencia en las cuentas públicas es “marginal”, al señalar que representa “$2 pesos de cada 100 que le ingresan a la Gobernación”.