Desde Río Negro, donde cumple con arresto domiciliario, el empresario Fred Machado, con presuntos vínculos con el narcotráfico, rompió el silencio en medio del escándalo que puso a José Luis Espert en el ojo de la tormenta. "Me encuentro a derecho en mi país", sostuvo Machado, acusado por la Justicia de Estados Unidos.
"Me encuentro a derecho en mi país, con una acusación grave de otro país, que se resuelven por canales legales y no por lo que dice la prensa", afirmó Machado ante la consulta del diario Perfil. Y agregó: "Como bien lo recuerda el Sr. (Juan) Grabois cuando lo acusan mediáticamente de ilícitos: 'Toda persona es presumible inocente hasta demostrada culpable en un juicio con todas las garantías legales otorgadas'". Grabois es el dirigente opositor que se puso al hombro la carga contra Espert.
El diputado libertario y candidato del oficialismo para las Elecciones Legislativas del 26 de octubre admitió haber recibido 200.000 dólares de parte de Machado, aunque intentó instalar que desconocía las actividades ilícitas del empresario. Asimismo, aseguró que se trató de un "adelanto" por trabajos de consultoría para una empresa minera de Guatemala, que luego resultó ser parte de un entramado de lavado de dinero.
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De qué lo acusan a Fred Machado
Fred Machado es investigado en Estados Unidos por supuesta complicidad con una organización criminal transnacional dedicada al narcotráfico. La fiscalía del Distrito Este de Texas lo acusa de haber facilitado aeronaves para trasladar cocaína desde Colombia, Venezuela, Guatemala y México hacia el país norteamericano.
Según la acusación, Machado es investigado por conspiración para fabricar y distribuir cocaína; conspiración para cometer lavado de dinero; conspiración para cometer fraude electrónico; conspiración para cometer violaciones de exportación y conspiración para cometer violaciones de registro federal que involucran aeronaves. La acusación detalla que las operaciones ilícitas rondarían los 350 millones de dólares. El diputado Rodolfo Tahilade aseguró que "de ese monto, unos 34 millones de dólares se lavaron en Argentina".
Su socia en un fideicomiso, Debra Lynn Mercer-Erwin, ya fue condenada a 16 años de prisión en esa misma causa. En la contabilidad interna de dicho fideicomiso fue encontrado el depósito de 200.000 dólares a la cuenta de José Luis Espert, en marzo de 2020.