Ley de Hojarasca.

La desregulación alcanzó a las palomas mensajeras y Milei se ganó un nuevo enemigo

Una de las normas a derogar dentro de la llamada Ley de Hojarasca, derivó en el enojo de la Federación Colombófila Argentina que ahora se le planta a Milei

Por Vanesa Abalos
22 de mayo de 2026 - 16:30

El proyecto de Ley de Hojarasca impulsada por el gobierno de Javier Milei que fue sancionado en la Cámara de Diputados y que será debatido en el recinto del Senado nacional, trajo consigo una queja si se quiere bastante particular y tiene que con la actividad de las palomas mensajeras.

La decisión del gobierno de Milei de derogar normativas consideradas "obsoletas, inútiles o que quedaron desactualizadas" incluye la derogación de la Ley 27.171 que regula a las palomas mensajeras de carrera con fines deportivos y por ende, ya comenzaron los cuestionamientos desde grupos de colombófilos de todo el país.

A través de las redes, la Federación Colombófila Argentina -la entidad que actualmente lleva la matrícula de las palomas mensajeras- compartió un comunicado en el sostuvo que la actividad genera empleo genuino e inversiones y que la norma que se busca derogar "es una ley vigente que protege un deporte vigente que genera trabajo y crece día a día" y que "no genera ningún gasto para el Estado".

paloma_mensajera

El conflicto legal

Según sostiene la Ley 27.171, la colombofilia es una actividad deportiva basada en competencias con palomas mensajeras de carrera cuyas actividades comprenden "la cría, educación, entrenamiento y mejoramiento de la paloma mensajera de carrera con fines deportivos". Se trata de una práctica que existe en la Argentina desde hace 1886, es decir, desde hace más de 140 años.

A partir de 2015, la actividad pasó a ser regulada oficialmente por la Federación Colombófila Argentina, que se encarga, entre otras cosas, de constatar el año de nacimiento y la matrícula de las palomas. Fue ese el motivo por el que la entidad fue una de las primeras en cuestionar la propuesta del Ejecutivo.

Vale destacar que la Ley Nacional 12.913 era la que regulaba la actividad colombófila enfocada en el uso militar y de defensa nacional de las palomas mensajeras. Esta norma protegía la cría y entrenamiento de estas aves, siendo derogada en 2015 por la nueva Ley 27.171, que redefine la actividad como meramente deportiva.

"Nosotros también queremos lo mejor para el país", sostienen desde la entidad, y agregan que "la colombofilia genera empleo genuino, no sólo realizando alimento de calidad para nuestras palomas, sino que también genera inversiones, trabajo para los choferes, los acompañantes y resto de organizadores".

Desde la Federación cuestionan además que se haya incluido la norma en el listado de leyes a derogar dentro de la Ley de Hojarasca porque, sostienen, no se trata de una norma antigua, como la gran mayoría de las que el proyecto busca eliminar.

En ese sentido, afirman que "no es una norma obsoleta, sino una ley vigente que hoy protege un deporte vigente que genera trabajo y crece día a día". E insisten: "Este deporte no genera ningún gasto para el Estado".

colombofilos

Qué es la colombolifilia

Se denomina Colombofilia (viene de Columba -del Latín, paloma-) a la cría y adiestramiento de palomas con el fin de convertirlas en mensajeras y capaces de retornar a su palomar de origen desde lugares lejanos. Un deporte a la vista de nadie y en presencia de todos.

La historia está llena de palomas mensajeras célebres. Algunas, incluso, fueron reconocidas por su rol con los años, como la célebre Paddy, el “soldado” alado que regresó al Reino Unido con información clave sobre la evolución de la llegada de las tropas aliadas a las costas francesas en 1944, durante la Segunda Guerra Mundial. Otras han ayudado en catástrofes o crisis humanitarias y lo siguen haciendo.

Las palomas deben ser anilladas a los 7 días de vida, que es cuando ya tienen bien formadas las patas. Ese anillo es una suerte de documento de identidad de cada ejemplar, que sirve luego para participar de las competencias y también para la realización de distintos controles sanitarios. Para mantener este tipo de palomas el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) exige a los criadores una vacunación obligatoria al año más la aplicación de otros productos preventivos.

La colombofilia como deporte

Desde la Federación Colombófila Argentina explican que la colombofilia no es un deporte olímpico, aunque los griegos utilizaban palomas mensajeras para comunicar a otras ciudades los nombres de los ganadores de los Juegos Olímpicos que se celebraban en la antigua Olimpia. Fueron lo que vendría a ser Internet de la época, mucho antes de que existiera la telegrafía sin hilos o el teléfono, cuando nadie podía imaginar que nos comunicaríamos instantáneamente por WhatsApp. La aparición de estas nuevas herramientas terminó con las misiones que tenían encomendadas, algunas de alto riesgo como las acometidas durante los mayores conflictos bélicos que azotaron el planeta. A lo largo de la historia se encuentran palomas condecoradas por méritos de guerra. Hay ejércitos que mantienen unidades de palomas mensajeras en activo.

Cuando está cerca de su hogar la paloma se guía por la vista. Pero si la sueltan a más de 1.000 kilómetros de su casa, donde llegó en jaula cerrada junto a otros miles, entran en juego factores como los campos magnéticos y longitudes de onda que le sitúan en el rumbo de navegación correcto, misterio no revelado. Las dificultades meteorológicas suponen obstáculos que le impiden volar en línea recta y que sortea. Las aves rapaces y el hombre son sus depredadores en el viaje. Otras características son la rapidez de vuelo y la resistencia a la fatiga que le permite recorrer distancias de 700 a 1.000 kilómetros en un día.

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