El cierre de alianzas para las elecciones legislativas nacionales -las del 26 de octubre- dejó, en la provincia de Buenos Aires ocho frentes electorales y alguna que otra sorpresa. El cierre de listas seccionales para los comicios de septiembre allanó el camino, aunque algunos acuerdos duraron poco.
Ahora comienza la danza de nombres, y esa unión que se cerró el pasado viernes deberá sobrevivir a los egos y vanidades de cada uno de los actores en escena. El 17 de este mes vence el plazo para presentar candidaturas, y la novela nacional irá en paralelo con la campaña bonaerense. Se vienen días intensos en La Libertad Avanza, el peronismo y la Avenida del Centro que se partió en dos. Un repaso por los cierres en cada campamento.
La Libertad Avanza, sin despeinarse
La Libertad Avanza, que logró absorber los restos del PRO, anotó además al Partido Fe, Republicanos Unidos y al Partido Demócrata, expresiones minoritarias dentro del universo liberal libertario. La cabeza de la lista violeta tendrá el brillo de la calva de José Luis Espert. El Profe fue elegido hace meses por el mismísimo presidente de la Nación para que lleve el estandarte de “cárcel o bala” en lo más alto de la nómina oficialista y es el único nombre asegurado en este rincón. Entre los apellidos que más retumbaron en los últimos días se ubica el de Sandra Pettovello, ministra de Capital Humano, que aceptaría de buen grado un cambio de aires.
En tanto que el PRO, que tras las elecciones porteñas se vio reducido a una pequeña sombra de lo que fue hasta 2019, pudo rescatar la nada despreciable suma de tres (3) lugares “entrables” entre los candidatos violetas: Diego Santilli recibirá su premio por tanta tenacidad a la hora de buscar el acuerdo bonaerense; Florencia de Sensi tendrá el cupo femenino y buscará renovar la banca a la que accedió en 2023, en reemplazo de Graciela Ocaña; y Alejandro Finocchiaro, exministro de Educación de Mauricio Macri y actual Diputado Nacional, irá por un nuevo mandato.
El Peronismo, todos adentro y un rebelde
El peronismo atado con alambres, como no podía ser de otra manera ya tiene varios nombres anotados para la carrera. Fiel al proceso que derivó en la creación de Fuerza Patria, las internas en el principal espacio opositor comenzaron a resurgir en la superficie justicialista. A la batalla interminable entre Máximo Kirchner y Axel Kicillof, se le suma un revival de la campaña presidencial de hace dos años entre Sergio Massa y Juan Grabois. El dirigente social no inscribió a su Patria Grande en la alianza y juega esa carta para negociar mano a mano con Cristina Kirchner el lugar más alto en la marquesina. Ya avisó que no formará parte de una boleta encabezada por Massa, a quien muchos dentro de FP lo ven como el mejor candidato, por conocimiento de la Cámara y por volumen y peso propio. El Frente Renovador viene impulsando la candidatura del ex ministro de Economía, aunque el propio Massa guarda un silencio sepulcral al respecto.
Y si de Operativos Clamores se trata, La Cámpora e intendentes aliados salieron a proponer a Máximo Kirchner como primer candidato a diputado nacional por PBA. El hijo de la dos veces presidenta tiene dos años más de mandato, pero estaría dispuesto a resignarlos “si Cristina lo pide”. La sorpresa del caso la dio Kicillof, al confirmar que no tiene reparos en que su enemigo íntimo encabece la boleta peronista.
A Grabois, Massa y Kirchner hay que sumarles algunos nombres que ya suenan fuerte para completar los primeros 15 lugares de la oferta justicialista (la cantidad que pretenden renovar en octubre). El ex canciller Jorge Taiana es uno de los que tendría el aval de todos los sectores; Guillermo Moreno anotó a Principios y Valores y se descarta que tendrá una banca asegurada; Teresa García deja la Legislatura bonaerense y también es un número puesto para la pelea nacional; CFK propuso al intendente de Pilar, Federico Achával, como ofrenda de gestión y juventud; y la CGT, cercana a Kicillof, también buscará colocar algún nombre de peso, para compensar la ausencia en las listas seccionales de septiembre.
Las ofertas del Centro en la Provincia
En medio de ambas propuestas, que juntas acaparan alrededor del 60% de intención de voto, nació la siempre apetecible Avenida del Centro. La alianza que en PBA se denominó Somos Buenos Aires, en su versión nacional llevará el nombre de Provincias Unidas y tendrá el liderazgo del ex gobernador cordobés, Juan Schiaretti. Todavía no está claro el papel que jugará la Unión Cívica Radical en este esquema. El partido centenario es el mascarón de proa en SBA, pero estará relegada en el armado federal, detrás de exponentes del peronismo no K, como Florencio Randazzo. El ex ministro del Interior y Transporte de CFK le ganó la pulseada a Facundo Manes, que finalmente jugará por la Ciudad de Buenos Aires.
Y de la mano con la atomización que rige los destinos de la política argentina, la alternativa centrista también se vio fragmentada. El GEN de Margarita Stolbizer, y el Partido del Diálogo de Emilio Monzó no estuvieron a gusto con el cierre de listas bonaerense y armaron Encuentro Federal, plataforma desde la cual intentarán ganarse su lugar en la Cámara baja.
El resto de las alianzas confirmadas para las elecciones legislativas nacionales
Un poco más relegadas de las grandes luces mediáticas, hay otras cuatro alianzas confirmadas para competir el 26 de octubre. Dos de ellas se podrían ubicar en el cuadrante libertario del gráfico, ya que Potencia y Nuevos Aires están integradas por partidos aliados al Gobierno Nacional, como el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID) del diputado Oscar Zago, o el Partido Unión Celeste y Blanco -que en 2007 impulsó a Francisco De Narváez- liderado por el diputado provincial Fabián Luayza.
Una tercera vía tiene raíces en Juan Manuel de Rosas, y se trata de Unión Federal, una alianza entre el Partido Federal (fundado por el Restaurador) y el Movimiento Organización Democrática. La Izquierda, por su parte, se volverá a presentar bajo el sello del FIT-U, con Myriam Bregman como la candidata cantada.