En medio de un contexto de malestar dentro de la fuerza por los salarios, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires metió mano en el régimen de horas extra de la Policía Bonaerense y oficializó cambios en el sistema de Policía Adicional (POLAD).
La modificación, que quedó establecida en el Decreto 99/26 publicado este miércoles en el Boletín Oficial, introduce ajustes en la reglamentación de la Ley 13.942, que había sido creada para ordenar el esquema de servicios adicionales que los efectivos prestan fuera de su jornada habitual.
Según la normativa, sólo podrán prestar Policía Adicional quienes estén inscritos voluntariamente en un único registro habilitado por el Ministerio de Seguridad y se encuentren franco de servicio. Además, se establecen restricciones expresas durante el uso de determinadas licencias.
Según la letra fina, no podrán ser autorizados para cumplir servicios adicionales quienes se encuentren con licencias por enfermedad o accidente, maternidad, nacimiento de hijos, adopción, atención de familiares enfermos, donación de órganos o bajo permiso por exámenes. En esos supuestos, el sistema directamente bloqueará la posibilidad de anotarse.
Más poder para Seguridad
La otra novedad le otorga margen de maniobra al Ministerio de Seguridad. Desde ahora, el titular de la cartera —hoy a cargo de Javier Alonso— podrá establecer o modificar las licencias y permisos durante cuyo goce quedará vedada la prestación de servicios de Policía Adicional. En otras palabras, el listado de prohibiciones no será cerrado y podrá ampliarse o ajustarse por decisión administrativa.
A su vez, el decreto mantiene aspectos centrales del régimen como el registro voluntario para anotarse en los servicios, la obligación de estar de franco para realizarlos y el tope del 3% del costo total destinado a tareas de apoyatura.