El gobierno bonaerense de Axel Kicillof movió una ficha en el tablero de las paritarias, pero no logró destrabar la partida. En una nueva reunión formal que se realizó ayer, el Ejecutivo mejoró en un punto la oferta salarial para febrero y la llevó al 3%, pero fue rechazado de inmediato por los gremios.
Los gremios estatales consideraron insuficiente la propuesta que subió un punto a la oferta inicial y, en la mayoría de los casos, la rechazaron sin siquiera someterla a consulta. Desde la administración provincial remarcaron que el margen es estrecho. Hablan de “complejo contexto fiscal”, de recorte de transferencias no automáticas desde la Nación y de una caída fuerte en la recaudación. En ese marco, sostienen que el esfuerzo es el máximo posible.
Del otro lado, la lectura es distinta. Tanto la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) como la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y Federación de Gremios Estatales y Particulares de la Provincia de Buenos Aires (Fegeppba) rechazaron la propuesta de plano.
Los gremios coinciden en que el 3% queda por debajo de la inflación y no recompone el poder adquisitivo perdido. Los docentes, en cambio, optaron por llevarse la oferta para analizarla con sus bases.
Siguen las negociaciones paritarias
El Gobierno argumenta que en enero los estatales percibieron un 4,5% más que en diciembre. Los sindicatos retrucan que ese número incluye dos retroactivos que sumaron 1,5% y que ya no se repetirán. En otras palabras: sostienen que el 3% actual consolida aquel 1,5% y agrega otro 1,5%, quedando por debajo del 2,9% de inflación de enero.
“Necesitamos que mejoren la oferta para poder ponerla en consideración”, confiaron desde uno de los gremios, dando cuenta que nadie quiere romper, pero tampoco convalidar una pauta que consideran insuficiente.
La negociación, lejos de descomprimir, suma tensión. El mes pasado, la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) ya había rechazado el acuerdo -que terminó aprobándose por mayoría- y los judiciales firmaron en disconformidad.
En la Gobernación el objetivo central es garantizar el inicio de clases el 2 de marzo y estirar la racha de seis años sin paros docentes. Kicillof no quiere que ese récord se corte en un año atravesado por la incertidumbre fiscal y la pulseada con la Casa Rosada.