El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, enviará en los próximos días el proyecto de Ley para Reformar la Caja Jubilatorias de los trabajadores del Banco Provincia, que la exgobernadora María Eugenia Vidal logró aprobar en una encendida discusión en 2017. La intención del mandatario provincial es reunir el respaldo oficialista y opositor para aplicar modificaciones a la norma que hoy está suspendida por la Justicia bonaerense, tras varias demandas iniciadas por el gremio de La Bancaria.
Tras la audiencia informativa que realizó la Suprema Corte de Justicia (SCBA) con representantes del Gobierno bonaerense para tratar la causa sobre el régimen de haberes jubilatorios del Banco de la Provincia de Buenos Aires (Banco Provincia), desde el Ejecutivo anticiparon que en los próximos días enviarán a la Legislatura el mismo proyecto que intentó impulsar en 2022, pero perdió estado parlamentario.
Entonces, el documento prosperó en comisiones pero no logró tratarse en el recinto por falta de quórum y terminó quedando dentro de un cajón. Tras dos años, el mandatario volverá a girar el proyecto a la Cámara de Senadores o de Diputados, aún no está decidido. En caso de que ingrese a la Cámara baja, será más fácil que obtenga media sanción.
En síntesis, la medida de Kicillof busca modificar la ley 15.008 para que la edad jubilatoria vuelva a establecer el límite de 60 años para las mujeres y crea una escala gradual para aplicar la edad mínima desde ahora. También introduce un aumento al aporte de los trabajadores activos del 14% a 16%, de los jubilados del 10,82% a 12% y de la patronal del 21% al 29%.
El giro del texto se da luego de que la Suprema Corte le reclame a los legisladores que aprueben una nueva iniciativa a raíz de la lluvia de acciones judiciales que pesan en la Justicia, impulsados -en su gran mayoría- por el gremio de La Bancaria que cuestionaron legalmente la norma y obtuvieron medidas cautelares favorables.
Ahora, será clave el posicionamiento que tome la oposición ya que desde el oficialismo pretenden que avance tal como está, mientras que algunos sectores como el liberalismo o el radicalismo anticiparon que podrían respaldar el documento si se aplican modificaciones.