El Senado aprobó este jueves el proyecto que reconoce a la Lengua de Señas Argentina (LSA) como lenguaje natural y originario en todo el territorio nacional, que ya tenía media sanción de Diputados.
"Esta es una ley que de ninguna manera constituye el final de este proceso de inclusión. Es un punto de partido para conseguir lo mucho que todavía falta", sostuvo la presidenta de la Comisión de Población y Desarrollo Humano del Senado, María Belén Tapia.
La flamante ley tiene por objeto reconocer a la LSA como una lengua natural y originaria, que conforma un legado histórico inmaterial como parte de la “identidad lingüística y la herencia cultural de las personas sordas y que garantiza su participación e inclusión plena”.
Se entiende a la lengua de señas como aquella que se transmite en la modalidad visoespacial y explica que la LSA posee una estructura gramatical completa, compleja y distinta del castellano.