El 12 de diciembre de 2023 Julio Alak dio inicio a su quinto mandato al frente de la ciudad de La Plata, que gobernó entre 1991 y 2007, con la premisa de avanzar con una gestión enfocada en el “orden, legalidad, transparencia, austeridad, cultura del trabajo y eficiencia”. A casi un año del arranque, los concejales de distintas fuerzas hablaron con El Editor Platense e hicieron un balance sobre la gestión del justicialista.
“Esta gestión asumió con un gran desafío que fue ordenar un municipio que estaba dado vuelta, con una planta de personal sobredimensionada y una deuda heredada de 20 mil millones de pesos a la que tuvimos que hacer frente este año”, resaltó el concejal oficialista Juan Manuel Granillo Fernández.
Dentro del oficialismo destacan -en su conjunto- el “ordenamiento de las cuentas” y la “jerarquización” de la capital bonaerense a través de los proyectos de embellecimiento urbano como la puesta en valor de las plazas, la transformación de la venta ambulante, la puesta en marcha del plan de las 100 escuelas y el impulso de un presupuesto centrado en obra pública para el 2025.
“Se comenzó con la prioridad de recuperar el espacio público para el disfrute de todos los vecinos y no de algunos en particular”, sumó el hombre del riñón de Tolosa Paz.
Además, el edil remarcó que a la administración comunal le tocó “atravesarlo en un contexto general de un Gobierno nacional que está haciendo un recorte salvaje en transferencias no automáticas a la provincia de Buenos Aires que perjudica a los municipios”.
“Es impresionante el trabajo que hacen los delegados, delegadas, subdelegados y subdelegadas junto con la Secretaría General para poder abordar los conflictos en todos los barrios de nuestra ciudad”, aportó en la misma línea el presidente del bloque de Unión por la Patria, Pablo Elias.
El concejal del PRO, Nicolás Morzone, remarcó que “es difícil rescatar puntos positivos de esta gestión”, aunque subrayó con verde la erradicación de la venta ambulante en el Casco Urbano y las principales arterias de la ciudad. “Se empezó a aplicar el código de convivencia y comenzó a radicarse la venta ambulante. Eso obviamente es una contravención y genera afectación en lo que hace a la defensa de la competencia de los comerciantes”, precisó.
“El balance de este primer año de la gestión de Alak es claramente negativo. Si fuese docente y tuviera que calificarlo como un examen, estaría desaprobado”, precisó el concejal Guillermo Bardón, del bloque LLA - Buenos Aires Libre. En la misma línea, consideró que la del exministro de Justicia bonaerense es una administración que “ha mostrado grandes déficits en dar respuestas y soluciones a los problemas de los vecinos de la ciudad”.
“El primer año de la gestión de Julio Alak no fue bueno”, resumió el edil del bloque UCR + PRO por la Ciudad, Diego Rovella, en diálogo con este medio, y cuestionó los anuncios “sin concretar” por parte de la administración del justicialista.
“Desde el momento que asumió vienen haciendo anuncios, los cuales nunca se concretan. Por ejemplo, el de las obras hidráulicas anunciadas junto con el gobernador de la provincia de Buenos Aires, que no las hemos visto por ningún lado”, insistió el referente radical que pone en juego su banca el próximo año. En el mismo listado incluyó la bajada de la autopista en la avenida 520 y las plazas del centro de la ciudad. “Se vienen postergando y no vemos obras”, indicó.
Desde el radicalismo sumaron que el sistema de recolección de residuos que brinda ESUR “no es bueno” y las calles “están a oscuras y en mal estado”. El mismo cuestionamiento emergió desde las filas liberales. “La empresa que brinda el servicio de recolección de basura hoy se está llevando el 25% del presupuesto municipal y es claramente un servicio deficiente”, sumó Bardón.
“El saldo es negativo en este primer año de gestión. Creo que es una gestión que no comenzó”, sentenció el concejal radical Rovella.
La inseguridad en el centro del balance
Otro de los puntos sobre los que coincidieron desde el arco opositor fue la escalada de la inseguridad en la capital bonaerense y las escasas medidas de prevención contra el delito. “Los platenses tenemos miedo. Se ven camionetas (de la Comuna) con un chofer municipal y un policía sentado a su lado, pero hasta cierta hora. Esto no alcanza, la ciudad de La Plata es muy grande”, insistió Rovella.
“Al intendente no se lo escuchó en ningún momento hacer una reflexión sobre la cuestión de seguridad, donde hay una absoluta ausencia (de la Comuna)”, sumó el abogado que forma parte del bloque de seis ediles amarillos que se separó del radicalismo a fines del año pasado tras la ruptura de Juntos por el Cambio.
“Lo mismo en materia de prevención vial. La Plata sigue estando en el ranking de la ciudad con más producción de muertos por siniestros de tránsito de la Argentina y de América Latina, y tampoco se hizo ninguna mención al tema. Hay una discriminación presupuestaria muy profunda con respecto al tema”, cuestionó el edil que impulsó en reiteradas oportunidades el pedido para que se declare la emergencia vial en la capital bonaerense, que fue -junto a Berisso y Ensenada- fue escenario de 59 muertes por accidentes de tránsito en lo que va del año.
“Somos la ciudad de mayor siniestralidad vial en la Provincia de Buenos Aires, estamos entre las 12 o 15 de mayor siniestralidad vial de Latinoamérica y, sin embargo, desde el Municipio no se lleva adelante ni una sola medida tendiente a revertir este grave flagelo. De hecho para el próximo año se destinan solamente 90 millones de pesos a esta problemática”, aportó Guillermo Bardón.
Otra de las críticas que aglomera a la oposición es la, según denuncia, discriminación entre los recursos destinados al Casco Urbano y la periferia. “En cuanto a la ejecución del mantenimiento urbano en la obra pública hay como una suerte de clara discriminación con respecto a las demás localidades por sobre el casco urbano de la ciudad”, expuso Morzone.
“Es una gestión que se ha enfocado casi con exclusividad en el Casco Urbano, destinando muchos recursos a la recuperación del espacio público, como el caso de las plazas, que podría ser un punto a favor, pero que sin duda para nosotros no son la prioridad”, ahondó su par de LLA.
Con el Presupuesto 2025 aprobado, el intendente Julio Alak se prepara para afrontar un año que -de acuerdo a lo que traza el cálculo de gastos y recursos- estará marcado por la obra pública.