Hagamos de cuenta que estás caminando por avenida 7, si es que no lo estás haciendo ahora durante esta tarde primaveral. Más precisamente por la zona del centro, enfrente del Rectorado de la Universidad Nacional de La Plata. Sí, por 7 entre 47 y 48. ¿Nunca te preguntaste qué había antes en tal o cual lugar? Aunque claramente en cada esquina, boulevard, callecita o lo que fuese no siempre estuvo edificado lo que hoy vemos, hay sitios que cambiaron totalmente y hasta su función no es la misma de hace 30, 40, 50 o 100 años. ¿Y si te digo que en donde hoy hay un supermercado tiempo atrás tenía a Carlos Gardel haciendo de las suyas?
Estás parado en la vereda de 7 que tiene mano para plaza Italia. Estás esperando el 273. En esos minutos en el que ansias que el gigante rojo pase frente a tus ojos, tu mirada se pierde en el hipermercado de la marca francesa. Un edificio moderno, básico, de terminaciones rectas y lleno de productos, changuitos, estanterías y promociones. Sin embargo, hasta 1958 estaba uno de los lugares más chic de La Plata, de esos que hoy no sobran, de esos que hicieron a La Plata la Gran París de Sudámerica. Fue demolido y casi desde aquel entonces solo lo vinculamos como un sitio de compras y no de artes.
Los tiempos cambian, sin dudas. Pero acá pasamos de una tradición francesa a otra. Porque aquel hermoso lugar se llamaba Teatro Cine París y ahora tenemos una sucursal del mercado establecido en el país galo.
¿Cuándo llegó el cine a La Plata?
El cine llegó a La Plata con un salón propio para sí en 1901 (8 entre 51 y 53, frente a la Legislatura), aunque previamente hubo actividad en el Teatro Argentino desde 1896 o en el Politeama Olimpo en 1898. Los años dorados de este arte brillaban en lugares como el París, el Select (7 entre 55 y 56), Avenida Hall (a dos cuadras del anterior), Splendid (12 entre 56 y 57), Princesa (diagonal 74 entre 3 y 4), América (51 casi 7), Teatro Del Lago (en el bosque), Ideal (47 entre 7 y 8), La Gauloise (4 casi 46), el San Martín (donde hoy está), el Belgrano (diagonal 80 y 49) y otros más pequeños (Cervantes, Mayo, Máster). El Rocha por ejemplo llegó en 1948, para ser parte de una lista de unos 15. ¡Y hasta tuvimos la primera Escuela de Cine de América Latina! Allá por 1955, con Cándido Moneo Sanz. Vinculado luego con Bellas Artes, entre los 60' y 70' el arte y la política tomaba aún más poder.
Para los noventa, cinco décadas después del último, solo dos cines: Ocho y San Martín. Es que claro, la crisis de este mercado generó que las familias y demás pasen de estar en las salas a poder disfrutar en sus casas. Los VHS eran furor como también los videoclubs. Hoy estos últimos desaparecieron en la ciudad mientras que los cines hasta a veces pasan de esas películas viejitas. El City, Paradiso, San Martín, Ocho, Rocha -todos de los Harari-, el Select -en el Pasaje Dardo Rocha- y en el Centro Cultural Islas Malvinas, los que nos quedan.
El Teatro Cine París, el más chic de todos
Al hablar de algo chic es referirse a lo elegante, moderno, distinguido, devenido de los que tenían clase sobre finales del Siglo XIX -la famosa Belle Epoque-. Entre tantas edificaciones con ese toque europeo, donde hoy está -y desde hace décadas- un supermercado tiempo atrás estaba esta bella construcción.
Inaugurado el 12 de octubre de 1912, a 11 años del primer cine -que hoy tiene la misma ubicación sobre calle 8 casi 53-, duró apenas casi cinco décadas. Construído por el vasco Juan Urrutia, que también había estado detrás de obras como el Roca, Mayo, Astro, San Martín y el hospital Italiano, entre otras. En 1933 tuvo su última gran refacción, para adecuarlo a los cambios: claro, aparecía el sonido. Adentro se lucía con una decoración por parte del artista alemán Carlos Jahnel, con esas butacas rojas de cuero, colo que también se repetía en las paredes. Los cromados también eran parte del buen gusto. Y aunque el frente era impresionante, a los platenses de aquel momento les facinaba el nuevo foyer, la sala que daba a la bienvenida a los espectadores.
Entre tantísimas películas que se dieron y obras de teatro, pasaron decenas de actores y actrices importantes por la pantalla y el escenario. Aunque también músicos, como Carlos Gardel. Lo hizo en junio de 1921, con José Razzano, dentro del ciclo de las Romerías. Actuación que ya había realizado en el Teatro del Lago durante 1916 (en donde tuvo que agregar nueve funciones más a la establecida) y que luego repitió en el Select (1926) como también el Astro (1933). Se dice que esa última vez cantó acapella para los que no pudieron entrar.
Gardel, cuenta la historia, que tuvo su primera vez en La Plata en 1913, en Tolosa precisamente. Llegó en tren, cantó en 1 y 528, cobró y se volvió a su Buenos Aires querida. Que repitió en nuestra ciudad en el Coliseo Podésta en 1916 (lo que antes era el Teatro Olimpo) y más tarde sí en lo que hoy es el supermercado de cadena francesa. En los primeros tiempos era conocido como El Melena, que se devino en el Zorzal criollo ya cuando consiguió fama.
Es decir, que mientras hoy tomás un yogurt de la góndola, una cerveza de la heladera, dudás de qué chocolate agarrar o cómo pagar la cuenta, 103 años atrás teníamos a Gardel haciendo de las suyas, los platenses engominados y las locales luciendo sus mejores vestidos.
Hay momentos que en ese mercado está 'la hora silenciosa'... qué paradoja.