En la tarde del martes, Hector Romero, el camionero que vio por última vez a María Cash, fue detenido e imputado por “homicidio calificado” y, en las últimas horas, se negó a declarar.
Fue en el último mes que la causa se volvió a reactivar, tras 13 años de incertidumbres, cuando el fiscal general Eduardo Villalba ordenó revisar todas las hipótesis y testimonios del expediente que, cabe recordar, estuvo parado durante años.
En ese marco es que se detuvo en las últimas horas a Romero en la ciudad de Salta. Desde allí se lo trasladó a la delegación provincial de la Policía Federal Argentina, donde quedó incomunicado, hasta esta mañana, cuando se esperaba que brindara declaración ante el Juzgado Federal de Garantías N° 2 de Salta.
Sin embargo, el camionero y principal sospechoso de la desaparición de la joven diseñadora decidió no colaborar y negarse a declarar. Es importante mencionar que se ordenó la detención del mismo, debido a que encontraron inconsistencias en sus relatos otorgados en cinco oportunidades, al comienzo de la investigación. Héctor Romero se había contradicho en todas sus declaraciones previas, al asegurar que llevó a María Cash desde la rotonda de Trozalito hasta la gruta de la Difunta Correa, sobre la ruta 34, y luego continuó hacia Joaquín V. González. Pese a eso, cuando los investigadores realizaron peritajes concluyeron que “es casi imposible realizar la maniobra descrita por el camionero en ese lugar” porque “no hay tiempo de frenado para un camión con la carga que llevaba”.
Por otro lado, el sospechoso sostuvo que no recordaba cómo iba vestida María Cash en la parte superior, así como tampoco recordaba su rostro. Entonces mencionó que la joven “estaba despeinada y el pelo suelto le tapaba la cara”. Por el contrario, los últimos videos que se tienen de ese día la muestran con el pelo atado.
Además, al análisis de la causa se le sumaron elementos, como escuchas telefónicas y el relato clave del hermano de Romero que en noviembre fue citado por la Justicia a declarar, sostuvo que el camionero “se mandó una cagada” y apuntó: “Que se haga cargo”.