Un hecho de locura total se vivió durante la madrugada de este sábado en pleno centro platense, en un episodio que incluyó un intento de homicidio y una persecución hasta la ciudad de Berisso. De milagro, no terminó en tragedia.
Todo comenzó en diagonal 74 y calle 10, en el típico operativo que realizan agentes de Tránsito para prevenir picadas. En ese momento fue que vieron venir un Volkswagen Bora realizando maniobras imprudentes, por lo que le pidieron que se detuviera.
El conductor no solo no acató la orden, sino que lejos de detenerse aceleró e intentó atropellar a los inspectores, quienes tuvieron que arrojarse a un lado para no ser embestidos por el auto. Se inició así una persecución, que duró varias calles.
Los uniformados lo persiguieron por toda la ciudad, donde incluyo el delincuente chocó de manera intencional varios patrulleros, por lo que al llegar a la zona de 120 y 83 le pidieron ayuda a sus pares de Berisso y finalmente pudieron detenerlo.