Un hombre que cumplía una condena de tres meses de prisión por una tentativa de robo y estaba a 40 días de recuperar la libertad fue condenado a 11 años de pena por atacar con una "faca" a un guardiacárcel. Además, fue declarado "reincidente", lo que dificultará sus salidas anticipadas de prisión
Los hechos ocurrieron en la Alcaidía Número 13 de la Policía de la Ciudad, en la calle Cuba 3145, donde el implicado estaba alojado en calidad de detenido. El guardiacárcel "inició lo que se conoce como la 'ronda de llamadas', es decir, comenzó a sacar a los detenidos de sus celdas, para que éstos pudiesen realizar una llamada telefónica a sus familiares", explica el fallo
"Al llegar el turno del sujeto, el celador abrió la puerta de la celda y le franqueó el paso para que saliese", pero en ese momento "lo alejó empujándolo con su mano izquierda y, tras empuñar con su mano derecha un elemento cortopunzante que extrajo previamente de entre sus ropas, intentó asestarle dos puñaladas a la altura del abdomen".
La defensa oficial alegó que Benítez no tuvo "intención homicida" ya que "no habría ningún motivo para que intentase matar al guardiacárcel con el cual no se había suscitado ningún inconveniente previo".
Pero el tribunal replicó que "si bien podría resultar inexplicable que un detenido a 40 días de recuperar su libertad intente matar a personal policial que lo custodia sin ningún motivo aparente, el mismo imputado refirió que no supo qué le pasó, que circunstancia lo llevó a actuar de esa manera".
"Si él no encontró explicación, tomó acabado conocimiento de su accionar, y que el mismo no ha sido otro que intentar dar muerte al oficial", sostuvieron los jueces, al condenarlo por mayoría a 11 años de prisión por tentativa de homicidio agravado