La política argentina no da respiro y cada día un nuevo tema
vuelve a escalar y lograr protagonismo central en la agenda. Incluso también
sucede que algunos temas que en algún momento determinado fueron tratados
diariamente, vuelven a tomar la misma notoriedad y centralidad un tiempo más
tarde.
Esto es lo que está sucediendo con el posible desdoblamiento
de las elecciones en la provincia de Buenos Aires respecto de las elecciones a
nivel nacional dado que, con la inminente implementación de la Boleta Única
Papel, el Gobierno bonaerense busca cortarse solo para no adaptarse al sistema
que impone el Ejecutivo de Milei.
En ese aspecto, en los últimos días el director del Banco
Provincia, Sebastián Galmarini, brindó una charla para desmentir las supuestas
ventajas que propone esta modificación del sistema electoral. La charla se
tituló: “¿Reforma electoral o cosmética comunicacional?”.
Según dijo el referente del Frente Renovador, “el costo de
la Boleta Única Papel es mucho más caro que la boleta múltiple partidaria que
se viene utilizando. Aproximadamente un padrón de 12 millones de votantes en la
provincia por $300 por boleta son $3.600
millones. Con la boleta denominada sábana el monto para el mismo padrón sería
de $840 millones. Nos están vendiendo fantasía”.
Asimismo, agregó: “La principal y diría única ventaja de la
boleta única de papel es que aparece toda la oferta electoral en una única
papeleta, no hay manera de esconder a ningún postulante. No obstante, es una
reforma menor que tiene efectos que rompe el arrastre de los partidos
nacionales; el arrastre se producirá de la categoría municipal a la categoría
seccional”.
De esta manera queda en evidencia, y se empieza a mostrar
poco a poco, la estrategia del peronismo de desdoblar las próximas elecciones,
buscando ganarle una batalla al Gobierno nacional al no adaptarse al sistema
que ellos apoyaron.
En ese aspecto, vale mencionar también que en el mes de
julio ingresó a la Legislatura provincial un proyecto con el cual se insiste en
la iniciativa del desdoblamiento. Sin embargo, esto nada tiene que ver con la
búsqueda del oficialismo, pero igualmente es oportuno para ellos ya que, en
caso de conseguirse, el fin es el mismo.
En este caso, quien busca volver a instalar este tema en la
agenda de debate es el senador y ex intendente de San Miguel, Joaquín de la
Torre.
En el texto, se expresa que "las elecciones primarias y
generales a cargos públicos electivos provinciales no podrán realizarse de
manera simultánea con las elecciones a cargos públicos electivos nacionales
para Presidente y Vice y/o Parlamentarios del MERCOSUR y/o Senadores Nacionales
y/o Diputados Nacionales y/o Convencionales Constituyentes".
Entre los fundamentos, el legislador indicó: "Que la
provincia de Buenos Aires se encuentra sumergida en una profunda crisis no es
ninguna novedad. Para empezar a solucionar estos problemas que llevan décadas,
es indispensable llevar adelante varios cambios estructurales. Y lo primero que
hay que modificar, en este sentido, tiene que ver con la forma en que los
bonaerenses eligen a sus autoridades".
Asimismo, consideró que "mientras la elección a
gobernador esté atada a la de presidente, el destino de la provincia será tener
candidatos que miden mucho a nivel nacional, sin importar su experiencia, su
capacidad o su plataforma de propuestas".
"No podemos seguir postergando este tipo de cuestiones
que son tan fundamentales para comenzar a cambiar el rumbo en la Provincia. Los
bonaerenses no se merecen más dilaciones, la situación es urgente y
apremiante", agregó el hombre.
Vale recordar que en vísperas de las elecciones
presidenciales del año pasado, el gobernador Axel Kicillof no descartaba
aplicar un desdoblamiento, sin embargo el contexto de debilidad de Sergio Massa
frente a un fuerte Milei hizo que el mandatario bonaerense tenga que dejar
pasar esta posibilidad para servir como una suerte de "apoyo" al
postulante de su partido.
En aquel entonces, al igual que ahora, si se hubiera querido
desdoblar finalmente la elección primaria, Kicillof tenía que contar con el
aval de la Legislatura para modificar el marco normativo.
Lo que habrá que ver ahora es si para el año que viene el
oficialismo logra conseguir el apoyo de los diputados y senadores de Buenos
Aires a la hora de plantear una fecha diferente a las de Nación para las
Legislativas. Claro está que, en caso de despegarse, el Ejecutivo provincial
deberá afrontar un gran gasto para desarrollar los comicios como ellos quieren.